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SI SE EQUIVOCA SE TERMINA EL PRI...

  • Escrito por Sócrates A. Campos Lemus

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 Por supuesto que cada tiempo y su circunstancia son diferentes y en política no se puede generalizar ni pensar que lo que dio origen a un fracaso o un triunfo se puede repetir indefinidamente, ya que las condiciones y las circunstancias van cambiando. Pero no podemos olvidar que las experiencias cuando menos son indicativas de las mismas perversidades o las mismas pendejadas que hacen los políticos, y ahora, sus asesores y

guías en la imagen y en la publicidad, por ello, el recuerdo de la experiencia vivida en la campaña de francisco Labastida Ochoa, nos hace pensar en las similitudes que existen hoy en día, cuando vemos lo desangelado de la campaña de José Antonio Meade (se dicen Mid) ya que les quisiera recordar que, en aquellos tiempos, fui contratado por un medio de comunicación nacional y con un buen nivel de gastos y de salario, podía hacer muchas cosas durante las giras de don Francisco, el político, no el de la televisión… y veía con sorpresa, ya que había participado en la observación de otras campañas políticas, en que existía como una franca resistencia a que Don Francisco realizara actos masivos y su discurso soso y sin carisma se perdía ante la fogosidad de Fox, que se acompañaba con mucho dinero, con el apoyo de los banqueros de la época, Roberto Hernández y Harp Helú que financiaban gran parte de sus gastos, y que además contaba con los famosos “amigos de Fox” y del aparato de publicidad que las grandes refresqueras internacionales le daban no una chingas, sino unas lecciones entre el político de carrera burocrática y el “líder” que encabezaba las preferencias financieras, comerciales y empresariales, con un discurso nuevo y con una fogosidad jamás vista, además Cuauhtémoc Cárdenas, no destacaba por un discurso fogoso y directo y se veía como una comparsa del PRI, y no como un abanderado de la oposición… hoy, vemos a un López Obrador en aquel papel de Fox, de tan parecidos que se mientan la madre entre ellos, un muñequito de la ultraderecha como Anaya que conjuga a los grupos más oportunistas y desquiciados de tal suerte que les importa un carajo la ideología y buscan los puestos y los presupuestos, con un discurso fuerte que sabemos no es real, sino de apariencia, y un Meade confuso, difuso y apendejado… acotado entre la corrupción y el desprestigio de su grupo, y con una carga que no le permite avanzar, con un discurso mediocre y con un apoyo dentro de su equipo de campaña que no da una ni la otra, en la pendeja absoluta, desaprovechando a los viejos cuadros priístas que gozan de experiencia y de valor, que gozan de la camiseta y que no se avergüenzan, como los tecnócratas que rodean a Meade y al presidente, tal parece que la sana distancia impuesta por el presidente Ernesto Zedillo es ahora impuesta con la insana distancia entre el candidato y el partido, y por eso, no dan una…

         La tecnocracia es buena para los numeritos… a su favor, no a favor de los demás, y con números no se gana una elección, ni con simples promesas sino con un trabajo de equipo, nadie cree en ellos, políticos todólogas que de todo hablan pero que nada resuelven, se necesitan solucionólogos como diría el personaje de Quino, Mafalda. Sin duda, el señor “ciudadano” Meade, con su equipo, creía que los mexicanos lo tomarían en serio hablando de que era un candidato “externo” al PRI, pero que trabajó directamente en primeras responsabilidades con un gobierno panista y otro priista, y que su padre era un cuadro militante del PAN, y en vez de verlo como un candidato ciudadano, sin partido, sabíamos que estábamos viendo a la liga del PRIAN, y no a un nuevo personaje en la política que dejaba la tecnocracia, y nos pretende hablar y convencer de sus muchos títulos académicos cuando todos estamos convencidos de que los que más han jodido a la mayoría del pueblo, han sido los tecnócratas, y sobre todo, los tecnócratas formados y educados en los Estados Unidos, los que traen y son socios y cómplices de Trump, que diario nos mienta la madre a los mexicanos y nos desprecia y margina… y así, querían que les diéramos un voto de confianza que rápidamente se ha convertido en voto de desconfianza…

         A lo mejor el Señor Mid es un buen padre de familia, un buen hijo, un buen compañero con sus pares en la alta burocracia, pero no ha demostrado ser un buen ciudadano al que le preocupen los problemas de la mayoría no la defensa de los intereses de la minoría. Efectivamente, se le ve y se le siente como un hombre sin partido, sin organización, sin el afecto y respeto de sus supuestos aliados, y se le nota una distancia no sana con los viejos cuadros que han sostenido, contra viento y marea, a esa organización que ha sido vital en la vida política del país…Aquellos viejos lobos de mar que dirigieron al PRI, están en la derrota y en la marginación, y esto es grave, de tal suerte que muchos cuadros valiosos se van del otro lado, no como ustedes piensan, sino a otro partido, donde cuando menos les dejan ser sin pretenderles imponer como en el suyo  con una disciplina que no sienten y con una lealtad que rompieron desde arriba y no desde abajo. En serio, el señor Meade, (se dice Mid),debería hacer una evaluación de sus cuadros y no buscar a los responsables de esta tragedia afuera, sino desde dentro, desde el egocentrismo y la soberbia de su amigos que dirigen la tragedia, y con un acto de reflexión y crítica sana, cambiar los rumbos, porque si bien el fracaso de la campaña, regalada a Vicente Fox, que sufrió Francisco Labastida Ochoa fue brutal y grave, no destruyo al PRI, ahora, si fracasa, seguramente esta organización política debe ir buscando donde está el cementerio más cercano para dejar sus huesos y tiliches. De verdad, es una lástima que antes de pelear se derrote a un candidato que puede ser bueno, pero que como en las carreras, no da el ancho, y como en los mercados, no lo promueven bien y se queda en el anaquel para podrirse o rematarse como desecho… así que Mead, debe pensar, no buscar las calles y los auditorios con el nombre de su padre, sino su propio camino, aunque sea a la derrota total… pero la suya, no la dada por otros, cercanos a su burbuja de la tecnocracia…