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CRISIS EN LAS IZQUIERDAS DEL CONTINENTE

 
Sin lugar a dudas la muerte del Mandatario Venezolano Hugo Chávez ha metido en un problema de sobrevivencia a las izquierdas del Continente. Por mucho que Nicolás Maduro mantenga el control sobre el Poder Ejecutivo venezolano, no tardará mucho en presentarse la crisis del poder producto de las ambiciones de quienes acompañaron a Chávez en su ejercicio gubernamental. El despliegue de militares y policías para resguardar el orden y evitar posibles brotes de insurgencia no se hizo esperar, lo que indica que el mismo régimen sabe que su posición resulta endeble ante la sentencia lapidaria de Estados Unidos vertida hace unos días en el sentido de citar a elecciones de inmediato, porque seguramente sabía la enfermedad terminal de Chávez, y también habrá preparado sus misiles para evitar la continuidad del mismo grupo en el poder.
 
Maduro no tiene ni la fortaleza ni la osadía de Chávez para enfrentar y confrontar al país más poderoso del mundo y del hemisferio, además de que la crisis ante la falta del líder se profundizará como ocurre en cualquier latitud ante las pasiones y las ambiciones de los hombres del grupo en el poder. Resultará muy difícil, por mucho que Chávez haya nombrado a Maduro como el sucesor, mantener la cohesión entre la clase política, y lo previsible es que tanto el Presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, como el Jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional, Henry Rangel Silva, pretendan continuar encabezando la Revolución Bolivariana, el mayor legado del finado Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.
 
Si algo le dio la oportunidad de reproducir el ensayo socialista de la “Revolución Bolivariana” fueron los yacimientos petroleros de la Cuenca del Orinoco, que le ministró dólares en suficiencia para comprar las conciencias de los líderes de la mayor parte de las izquierdas del Continente, incluso alguna vez publiqué en la Revista Cambio las cuentas y los titulares del tránsito del dinero proveído por Hugo Chávez al entonces perredista Andrés Manuel López Obrador. Sin lugar a dudas la riqueza petrolera venezolana fue la mejor arma de Chávez para relacionarse con los regímenes totalitarios del mundo y confrontar a Estados Unidos.
 
Resultará difícil para Cuba y los Castro mantenerse en el poder sin la ayuda de Hugo Chávez que alcanzaba cinco mil millones de dólares por año, más el salario de cerca de 46 mil maestros y médicos cubanos que operan en Venezuela, que ascendía a otros cinco mil millones de dólares. Lo mismo ocurrirá con Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, Cristina Kirchner de Argentina que por cierto enfrenta una severa crisis económica, Daniel Ortega en Nicaragua, y los partidos políticos que operan a lo largo y ancho del Continente. La muerte de Hugo Chávez debilita a las expresiones de la izquierda en el Continente, aunque muchos pretendan negarlo. La transición será difícil y puede tornarse violenta. Ojalá no por el bien de los venezolanos, quienes poco importan a los políticos. Al tiempo. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.