
Los estadounidenses están recibiendo un regalo fiscal en el año electoral. El Congreso aprobó con inusual cooperación y velocidad extender un recorte en el impuesto de nómina por Seguro Social para 160 millones de trabajadores y renovar los apoyos por desempleo a millones más que no han recibido un cheque salarial en seis meses .
Con el nivel de evaluación a los legisladores en la alcantarilla, la legislación fue aprobada velozmente tanto en la cámara baja como en el Senado y se dirigía al presidente Barack Obama, quien aplaudió la rápida aprobación.
Los contribuyentes se acostumbraron al recorte de 2% en el impuesto por nómina durante el año pasado -aproximadamente 80 dólares mensuales para alguien que gana 50.000 dólares anuales- y ahora la reducción continuará; al igual que los beneficios por desempleo promediando cerca de 300 dólares semanales a desempleados por un período largo, aunque la ayuda será cortada más pronto que antes a muchos beneficiados.
Ambas disposiciones, que iban a expirar en menos de dos semanas, habían sido extendidas sólo dos meses durante una lucha en diciembre en el Congreso que chamuscó a los republicanos. Ellos estaban determinados a evitar que se repitiera en la temporada de campañas presidenciales.
La medida, fuertemente reñida pero a fin de cuentas bipartidista, contiene el núcleo de la agenda laboral de Obama y promete inyectar más de 100.000 millones de dólares a la economía antes del Día de la Elección.
Además le otorga al presidente una victoria política, mientras que los republicanos hicieron un llamado a una retirada táctica con la esperanza de minimizar las ganancias de Obama y de sus aliados demócratas en el Capitolio.
El Senado aprobó la medida en un voto bipartidista por 60-36 minutos después de que la Cámara de Representantes la aprobó por 293-132. Se espera que Obama la firme poco después de regresar de una gira de recaudación de fondos por la costa oeste .
Se espera que la medida dual alentará la demanda del consumidor y apoyará a una frágil recuperación de la peor recesión económica desde la Gran Depresión. La legislación también protegería de un abrupto recorte de reembolsos -bajo una fórmula de financiamiento caduca- a médicos que atienden a pacientes de Medicare, una reducción que amenazaba con dificultar más a los ancianos encontrar médicos.
El recorte fiscal, la cobertura por desempleo y el pago mayor a médicos continuarán hasta el final del año.
Washington







