
El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, afirmó que la condonación parcial de la deuda de Grecia por parte del sector bancario se enmarca en un contexto único y no se repetirá en otros países de la Zona Euro.
“Grecia es un caso específico y único que no se repetirá en otros países”, afirmó Rehn al final de una reunión de ministros de Finanzas de la Unión Europea, en Bruselas.
“Además, tanto Irlanda como Portugal van por buen camino en la implementación de sus programas, que ayudan a estos países a ajustarse fiscalmente y a reformar sus economías”, señaló, en un intento de prevenir el temor en los mercados.
Luego de lograr el paquete de rescate para Grecia, el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, propuso seguir el modelo de España para blindar constitucionalmente el límite de déficit.
“Es deseable que lo que acordamos (con la UE) lo pasemos a nuestra Constitución, como hizo España”, afirmó el titular de Finanzas griego, en alusión a cómo se estableció en la Carta Magna española el tope del déficit fiscal. Las condiciones impuestas para el rescate no son “una razón para festejar”, pero recordó que la “situación económica del país” no dejaba lugar a otra salida.
Como parte del segundo rescate de Grecia, los inversores privados han aceptado asumir una pérdida real de 75% sobre sus títulos del país, lo que permitirá recortar la deuda helena en 141 mil 450 millones de dólares. El valor equivale a 50% del Producto Interno Bruto estimado para 2011 en el país.
Según el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), que condujo las negociaciones en nombre del sector privado, si la operación se concluye con éxito, se tratará de la mayor reestructuración de deuda soberana de la historia mundial.
El director general del IIF, Charles Dallara señaló que la pérdida solicitada a los inversores privados es “enorme”, pero resaltó que “el mayor beneficio es que hemos podido evitar una quiebra desordenada (de Grecia), con todas las consecuencias negativas que hubiera acarreado”.
Bruselas







