
La demanda de bienes y servicios por parte del gobierno a pequeñas y medianas empresas en los últimos cuatro años ha crecido a través del Programa Compras de Gobierno, permitiéndole a este sector diversificar sus productos y mejorar procesos, así como dinamizar la cadena productiva nacional.
Parte de ese impulso se debe al mínimo de contenido nacional que debe incorporar cada bien, según exige la ley, ya que eso ha permitido integrar a más empresas a la producción nacional y disminuir las importaciones.
El porcentaje requerido es de 60% pero, para mantener la inercia, podría incrementarse en un corto plazo hasta 65%, consideró Sergio Cervantes Rodiles, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).
“Ello sería más benéfico para las empresas de menor tamaño, pues tendrán mayor oportunidad de integrarse, producir, competir y vender, lo cual fortalece principalmente a las del sectores como el de construcción, bienes de capital, metal-mecánico e instrumentos médicos”.
Las compras de gobierno iniciaron en 2009 con un mínimo de 35%, a partir del 16 de enero de ese año, comenzó operaciones la Comisión Intersecretarial de Compras y Obras de la Administración Pública Federal anunciada por el presidente Felipe Calderón en noviembre de 2008, con el objetivo de atender las compras de gobierno a MIPyMES y alcanzar en ese año 20% del total de adquisiciones y arrendamientos de bienes muebles y servicios.
Al cierre de 2009 se alcanzaron 17 mil 690 millones de pesos y, para agilizar las licitaciones y transparentar el proceso de las compras de gobierno, en octubre de 2010 se lanzó el sistema electrónico de adquisiciones gubernamentales Compranet y respecto a ese año, la meta de 46 mil millones de pesos fue rebasada hasta llegar a 61 mil 461 millones de pesos.
En 2011 la meta se incrementó a 72 mil millones de pesos, pero hasta el mes de noviembre se alcanzaron 75 mil 195 millones de pesos, 4% arriba de lo estimado.
Este sector espera captar 83 mil millones de pesos durante 2012 .
La Canacintra es la unidad de la iniciativa privada encargada de dar seguimiento a los productores que participan en las licitaciones y saber si cuentan o no con el mínimo requerido y cuántas partes son de importación y de producción nacional.
“Querétaro, es conocido por ser uno de los principales lugares donde se hacen y ensamblan refrigeradores, gracias al contenido nacional, en la actualidad el 72% de las partes que ocupan los refrigeradores son producidos en la región, lo cual fortalece la cadena productiva y se consolida como un caso de éxito”, explicó Cervantes Rodiles.
Aunque 60% mínimo de contenido es un incentivo, la Canacintra, al igual que la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), que preside Salomón Presburger, considera que se carece de más herramientas que puedan agilizar el desempeño y crecimiento de las PyMES.
“En el mecanismo de compras se deben establecer controles que permitan valuar la participación real de las PyMES en los procesos de licitaciones públicas para reforzar y privilegiar el contenido nacional así como respetar los derechos de autor y propiedad industrial, a fin de generar efectos multiplicadores para las empresas de todos los tamaños y la concatenación de las cadenas productivas”.
Presburger agregó que también se deben instrumentar medidas para facilitar el acceso a las PyMES a licitaciones públicas entre las que destacan: programas de financiamiento para equipamiento y para capital de trabajo.







