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México se divide

editorial

Las manifestaciones del fin de semana en al menos 100 ciudades de territorio nacional, son un tema que no se puede desdeñar tan fácilmente desde la comodidad de un teléfono inteligente o una computadora.

Su oposición a la “ideología del género” y a los matrimonios igualitarios, confronta con el activismo de grupos que anteponen la diversidad sexual y a un sector de opinión pública que siempre busca hacer lo “políticamente correcto”.

Los manifestantes que recibieron descalificaciones desde que provienen “del medievo” hasta que se trata de grupos “homofóbicos”, también exponen su particular punto de vista sobre el tema de la adopción de parejas homosexuales y defienden “su concepto de familia”.

Su activismo se derivó del paquete de iniciativas presentadas por el Ejecutivo y que ante el vacío del PRI son apoyadas en el Senado por el coordinador del PRD, Miguel Barbosa.

Lo cierto, es que tanto defensores de la “ideología del género” y del “matrimonio de parejas del mismo sexo” como los de la familia tradicional tienen los mismos derechos para manifestar plenamente sus ideas.

Pero nadie, ni de un lado ni de otro se debe ostentarse como el “gran juez” o el “poseedor de la verdad absoluta” en el tema, como ya está sucediendo.

Desafortunadamente el debate se está llevando a cabo en medio de descalificaciones que no permiten ver con nitidez los alcances de una y otra propuesta.

Las redes sociales auto proclamadas como “el termómetro nacional”, estuvieron del lado de los promotores de la iniciativa de la adopción y el matrimonio homosexual. Ahí ganaron.

Pero en las calles, en todo el territorio nacional se hizo sentir ese “México Conservador” que algunos detestan, pero que está presente como desde la Cristiada. Se contabilizó presencia efectiva y no testimonial en más de 100 ciudades y por lo menos 20 entidades con movilizaciones de más de 500 a mil personas, en algunas se llegó a más de 10 mil o 30 mil los asistentes, algo que no se puede desdeñar.

Incluso si quisieran hacer un partido político nacional los integrantes del Frente Nacional por la Familia,  conseguirían las asambleas necesarias en un día y en menos de tres meses conforman un instituto político. De ese tamaño es su convocatoria. Ahora hay que esperar su marcha nacional el 24 de septiembre.

El debate no lo haga ganado aún nadie, seguirá, pero parece que las iniciativas no pasará en el congreso ni este año ni el otro, por ser año pre electoral, por que dividen a México.