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Ya es tiempo

hablando

El manejo mediático que se le ha dado a la detención de Servando Gómez a) la "La Tuta", un sujeto al que mantuvieron aislado limitando su capacidad operacional, hasta que llegara el tiempo oportuno que, por cierto, coincide con el proceso electoral.

Ahora, el reconocimiento de la mayoría de los gobernadores y de los candidatos a la gubernatura de Michoacán, de casi todos los partidos políticos, así como los elogios del gobierno estadounidense contribuyen a la recuperación de la imagen del presidente de la república Enrique Peña Nieto, tan vapuleada por el caso de los normalistas.

Indiscutiblemente la detención de "La Tuta", tiene su peso por que se convirtió en el narcotraficante más buscado en nuestro país, debido a que  manipuló a su antojo a los cuerpos policíacos imponiendo a sus titulares, además de que financió campañas políticas. Tuvo comiendo de su mano a jueces, ministerios públicos, legisladores, alcaldes, y mandos policíacos, por eso, la mayoría le debía favores que cobraba manteniendo a cuota a las alcaldías y a la propia gubernatura.

La relación que La Tuta, mantenía con gobernantes y políticos en general, ha sido sobradamente explicada y los ejemplos abundan, como el caso de Julio César Toscano, medio hermano de uno de los hombres más cercanos y de confianza de Cuauhtémoc Cárdenas, el ex goberndor michoacano, Leonel Godoy, quien siendo gobernador casi co-gobernó con La Tuta.

Claro que para La Tuta, todo era negocio, de tal manera que apoyó igual a perredistas, que a panistas (a quienes hacía, "concesionarios de plaza"),  y a priístas; se ha dicho que ayudó a Fausto Vallejo a ganar la gubernatura, con quien también co-gobernó Michoacán. Repetir lo tantas veces mencionado es ocioso, pero no hay que olvidar que en los hechos, Servando Gómez  La Tuta, tenía un importante poder en Michoacán, mismo que quería emular Alfredo Castillo, y así lo denunció el encarcelado Dr, José Manuel Mireles ex-líder de las autodefensas.

El caso es que con la captura de Servando Gómez La Tuta, no impacta la actividad criminal en el territorio nacional y, de ninguna manera terminan los problemas de narcotráfico, inseguridad, secuestros, violaciones, robos y asesinatos, porque a la par del desmantelamiento de "los Caballeros Templarios", surgieron grupos delincuenciales que poco a poco se van apoderando del territorio en el que operaba la Tuta. Además del ambiente de confrontación que creó y dejó el comisionado federal, Alfredo Castillo.

Todavía queda el reto de desmovilizar a los grupos de civiles armados o de autodefensa que operan en buena cantidad de municipios de Michoacán, porque se corre el riesgo de que se conviertan en grupos criminales, lo cual sería otro dolor de cabeza a corto plazo. Pero lo más importante es el restablecimiento del estado de derecho y la reconstrucción del tejido social. Los michoacanos merecen vivir en Paz y sin sobresaltos. YA ES TIEMPO.