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Puro cuento

hablando

Pues resulta que el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, resultó igual que sus congéneres políticos, !Puro Cuento!. Se acuerdan que hace más de un año anunció mejoras sustanciales a la infraestructura del Sistema de Transporte

Colectivo Metro, desaparición de los llamados vagoneros, en pocas palabras volverlo un transporte digno, no más retrasos. limpio, seguro y cómodo. ¿Observan algún cambio?.

En nada han cambiado las inmensas colas para abordarlo debido a que faltan más trenes para incrementar el número de corridas, en nada ha cambiado que los "niños" que operan los centros de control, no aguanten las ganas de jugar con los usuarios del transporte en la estaciones de salida; les divierte mucho tener dos trenes "listos para partir" y observar como estos usuarios que tienen prisa, corren de un lado a otro intentando viajar en el que salga primero, lo que ya ha ocasionado desgracias, y conatos de bronca entre los pasajeros.

Miguel Ángel Mancera Espinoza, se comprometió a reparar los más de 100 trenes que estaban varados inservibles por falta de refacciones o mantenimiento. Si ya lo hizo es muy difícil notarlo, porque esos trenes hacen ruidos extraños, los vagones continúan asquerosos e insisto, las corridas siguen siendo insuficientes. Viajan con una lentitud desesperante, se detienen en cada estación hasta por 5 minutos, pareciera que esperan que se llenen a tope para que cada viaje sea redituable económicamente, tal vez para garantizar algún tipo de ahorro o de plano para hacer rabiar a los pasajeros que resultan afectados por este pésimo servicio.

Dijo también, que sustituirían los ventiladores en los vagones, pero a pesar de ser un reclamo generalizado, no lo han hecho, viajar en esos vagones es un verdadero martirio. Las  ventanillas cerradas, sin ventiladores y a medio día en algunos vagones donde los usuarios son acomodados a empujones para que puedan cerrar las puertas; el calor al interior es sofocante; y en ese momento se acuerda uno de Mancera, del director del Metro y hasta de su familia en primer grado.

Pero el asunto no queda ahí, aseguró, que no volveríamos a ver a los "vagoneros"; seguramente no han olvidado que Mancera los indemnizó para que dejaran de ofrecer sus mercancías en los convoyes del Metro, porque se convirtieron en una pesadilla para los usuarios. Pero tal y como lo mencioné en este mismo espacio, es más fácil que renuncie el director del Metro que los mercaderes de este transporte lo hagan. Es cierto, pasaron unos cuantos meses y ya están de vuelta como en sus mejores días. Y no, no importa que los policías viajen en el Metro.

En las estaciones sucede lo mismo, esa es la razón por la que el sarcasmo cita: "Tenemos un tianguis con metro" precisamente porque los pasillos están saturados de comerciantes, mísmos que obstruyen el paso y maltratan a los usuarios que no caminan de prisa, porque les estorban. Las escaleras eléctricas, están detenidas y no tienen para cuando repararlas, no les importa que haya personas mayores que al escalarlas estén a punto de infarto. En fin... Este igual de mentiroso que los otros ¿y el dinero?