Menu
RSS

Parecía diferente, sólo eso

hablando

Pues resulta que el gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrrido Abreu, está sintiendo el acoso político, como el que él aplicaba a sus antecesores a quienes acusó de actos de corrupción; algunas de esas veces solo declaraciones audaces, mediáticas que causaron gran impacto en el ánimo de los morelenses que admiraban a Graco; un político de izquierda, que parecía ser diferente a los otros; pero ahora todo indica que, lo que lo hacía diferente era que estaba del otro lado del poder y ahora es simplemente igual... Es gobernador.


    Lo cual quiere decir que no se oponía a los actos de corrupción, sólo se inconformaba porque no le permitían saborear las mieles del poder y del dinero. No había experimentado el tomar decisiones, tener en sus manos y disponer de dineros del erario público que “expertos” saben cómo escamotear. Una vez que llegó al Olimpo, le gano la ambición, empezó a cometer actos de corrupción, que por su magnitud no pueden permanecer ocultos y pues sus detractores, entre ellos quienes fueron sus  víctimas están atentos a cualquier falla para denunciarlo.
    Por lo menos así ha quedado asentado en sus decisiones de favorecer a su hermano con negocios y puestos donde hay mucho dinero del que ha dispuesto, favoreciendo el delito de nepotismo, tan criticado por él cuando era practicado por otros gobernantes. También ha dado autorizaciones que al margen de la legalidad se ha hecho disimulado ante los embates de la delincuencia y todo lo ha pretendido resolver a través de discursos en los que acusa a sus antecesores de dejarle el estado echo un desastre .
    Por eso, en absoluto es algo extraordinario que personal de la Entidad Superior de  Auditoría y Fiscalización de la Comisión de Hacienda del Congreso de Morelos, haya sustraído documentos con información, presuntamente bajo reserva, y ponerla a disposición de líderes que la han utilizado para poner al descubierto lo que podría ser constitutivo del delitos como uso indebido de atribuciones y facultades y peculado por un escandaloso desvío de recursos por 3 mil millones de pesos.
    Ante este demoledor golpe, su correligionaria, la presidenta del Congreso de Morelos, Lucía Meza Guzmán, sólo atino a decir que la información que la Coordinadora Morelense de Movimientos Ciudadanos (CMMC) y el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, utilizó para denunciar ante la Procuraduría General de la República (PGR) al mandatario, "está incompleta, no es oficial" y forma parte de un informe de auditoría que aún no es posible hacer público, pero nunca dijo que sea falsa.
    Ahora tocó a los líderes de ambas agrupaciones, José António Sánchez, y  Gerardo Becerra Chávez, dar un golpe de audacia y asegurar que el crédito de mil 800 millones de pesos otorgado al gobernador, Graco Ramírez, vía decreto 936, tendría que ser utilizado para financiar inversión productiva e incrementar la obra pública. Sin embargo el recurso se empleó en el pago de artistas, en la reconstrucción del estadio de Futbol de Xacatepec, el pago de quincenas atrasadas al magisterio y para solventar el pago de deuda contratada por el gobierno del PAN en el 2008".