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¿Verdad que al pueblo pan y circo

hablando

Qué nos deja el proceso electoral que concluyó con las votaciones del 7 de junio? Decepción y muchas dudas que nos tiene que llevar a analizar porqué “esta democracia”, está destruyendo la cohesión de los mexicanos; porqué el discurso radical e incendiario de los candidatos nos convierte en enemigos irreconciliables y lo peor... porqué se está impulsando la cultura de pedigueños; nos están enseñando que el voto tiene como recompensa la dádiva que ofende la dignidad humana; dejándonos claro que la mayoría de los políticos son corruptos consuetudinarios.

    El desarrollo de las campañas para elegir, diputados federales, gobernadores en nueve estados; diputados locales, alcaldes y delegados en el Distrito Federal, estuvo plagado de mentiras, de discursos falsos, para ser concreto más de lo mismo. Se volvió a ofrecer honestidad, transparencia, ataque frontal a la pobreza, pero nadie ha sido capaz de respetar la decisión de los ciudadanos, y mediante argucias legaloides, han pretendido escamotear el triunfo a otros, lo que ha desencadenado actos violentos y de barbarie que deja mucho que decir de quienes han participado en las elecciones y quieren mediante presiones ganar lo que no lograron en las urnas.

    Los 40 días de campaña fueron desesperantes, nos torturaron con más de 16 millones de spots en radio y televisión, en los que en vez de propuestas vimos y escuchamos denuncias que no descubren, simplemente nos confirman para qué quieren los candidatos el cargo de elección popular. Ninguno de ellos, según los spots, tienen una trayectoria que merezca nuestro voto, su pasado y su presente tiene que ver con enriquecimiento ilícito, desvío de recursos, todo tipo de actos delictivos y en algunos casos también tiene que ver con la delincuencia organizada.
    
    Los spots se refieren a la podredumbre en que están inmersos todos los aspirantes a un puesto de elección popular. Todos tienen cola que les pisen, todos pertenecen a ese mundo de corrupción e impunidad y de entre ellos hubo que escoger ¿al menos peor?. ¿Eso merecemos?. Lo que vimos y escuchamos no son versiones de los reporteros, son spots creados por los mismos partidos políticos y en algunos casos cuando se consideraron excesivos, los retiraban. Pero ese instrumento de promoción fue utilizado para destacar los valores éticos y morales que rigen a los partidos políticos y sus candidatos.

    Para reforzar las imágenes y textos de los spots, líderes y miembros encumbrados de los partidos políticos, se acusaron de los mismos delitos, que van desde la casa blanca, hasta robo de tierras,  adquisición de vehículos de lujo, mansiones, compra de bienes inmuebles en el extranjero, relojes, ropa de marca y otras excentricidades que tienen que ver con un actuar corrupto, sin dejar de hablar del dinero que de manera ilegal sí se manejó en las campañas para pagar la propaganda negra, la compra del voto y declaraciones mediáticas. El ex presidente del Instituto Federal Electoral, Luis Carlos  Ugalde, señala que el costo de las elecciones es fuerte, pero es superior el dinero ilegal, incluyendo el que proviene de la delincuencia y que se  utiliza en las campañas.

    Se nos pretende hacer creer que hubo campañas austeras porque los candidatos caminaron por las calles en busca del voto, no hubo ese derroche en tecnología e incluso se limitó la presencia de los medios de comunicación. Acción que nos hace pensar que hubo un ahorro impresionante de dinero. La pregunta es cuándo el INE, nos va a informar de qué cantidad fue el ahorro, en qué se va a invertir o si se devuelve a la federación porque estas campañas no fueron más baratas que las intermedias anteriores. ¿Verdad que al pueblo pan y circo?