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“¿Y ahora…quién podrá defendernos?”

8C columna percepciones

La verdad de los de a pie

 

Inició con esta frase del inolvidable Roberto Gómez Bolaños, porque considero retrata con precisión el momento que estamos viviendo en el país en lo general y en la CDMX en lo particular, a nosotros, los ciudadanos de a pie,

¿quién podrá defendernos?

 

Por un lado, ni duda cabe, está creciendo la inseguridad y no sólo en las vías rápidas de circulación, donde, afortunadamente, los propios ciudadanos son testigos, toman la foto, la suben a redes sociales y, gracias a la presión social, las autoridades se ven obligadas a hacer la detención.

 

Pero, subrayo, eso es gracias al levantamiento de imagen que hacemos los propios ciudadanos, pues las cámaras que tienen instaladas las autoridades de la ciudad de México, las que finalmente operan bajo el mandato de Miguel Ángel Mancera, esas cumplen otra función: la de sacar dinero.

 

Recientemente un conocido me contó: se metieron a mi casa a robar, el tipo llegó hasta mi recamara y únicamente se llevó los dos costosos, fueron obsequios que le dieron a mi señor padre, por lo que además del valor económico tenían el estimativo, los demás los dejó ahí tirados y no se llevó ni uno más, despreciándolos por chafas, el imbécil pensó que se había metido a casa del priista Cesar Camacho. Estaba yo en el trance de decidir si levantaba un acta o no cuando me dice mi esposa: “Me llegó una multa por hacer cambio de carril sin prender la direccional, no dicen ni cuándo ni en dónde”. Me di cuenta de que había sido víctima de un doble robo, el del ladrón elitista y el del sinvergüenza de Mancera.

 

Las cámaras instaladas en nuestra ciudad no captan al que esté asaltando en la vía pública o que esté ingresando a un hogar, no, parece que fueron instaladas para esquilmarnos a nosotros, los ciudadanos comunes y corrientes, que sufrimos la delincuencia y también el cobro de multas que nadie tiene la obligación de comprobar, es una acusación unilateral y se debe de acatar.

 

Pero además de que pagamos todos estos sistemas de seguridad que deberían de proteger nuestra integridad y no atacar nuestro bolsillo, a nosotros se nos puede multar por ir a 81km por hora en zonas donde el límite es de 80, pero al señor Arne Aus Den Ruthen, se le permite formar un grupo vandálico llamado “Poder Anti Gandalla”, que le autoriza estacionarse en doble fila o en lugares no permitidos, para colocar enormes calcomanías en los parabrisas de los vehículos.

 

 La semana pasada me tope a este grupo de vándalos que actúan fuera de la ley, obstaculizando el tráfico sobre la calle de Montecito, mientras colocaban sus pegotes en los parabrisas de autos, según ellos mal estacionados, que habían siso colocados ahí por el servicio de valet parking de un restaurante de la zona. Lo que significa que  los dueños de los vehículos estaban haciendo uso de un servicio que pagarán y por lo tanto desconocen la anomalía, son dobles víctimas.

Sólo nos queda desear que las cámaras de seguridad algún día sirvan para proteger nuestra integridad, que el Gandalla  City Manager, mamuco nombre con el que Arne bautizó su puesto en la delegación Miguel Hidalgo, se apegue a la ley y que Mancera continúe botando su capital político.