
Podrían caer más agentes de Migración que trabajaban para “Los Zetas” en Tamaulipas, lo cual es investigado por la Procuraduría General de la República (PGR), tras interrogar a los agentes de ese instituto detenidos y quienes tenían privados de la libertad a 120 ilegales.
O, en su defecto, servidores públicos dependientes de los cuerpos policiacos federales, estatales o municipales, que “prestan sus servicios a los sicarios del crimen organizado y el narcotráfico”.
Así lo manifestó el profesor e investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE), Manuel Ambris Roldán, quien basó su hipótesis al afirmar que las autoridades federales desconocen cuántos migrantes han sido entregados a los delincuentes de cuello blanco.
Aclaró que la cifra negra de ilegales procedentes de Centro y Sudamérica, plagiados y entregados a los sicarios del crimen organizado y el narcotráfico en México, difícilmente se sabrá, pero se puede decir que es una cantidad considerable.
Reveló que los líderes de los cárteles de las drogas siguen ganando terreno a las autoridades federales en su lucha, ya que con el arresto de los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), “dieron una muestra de la penetración que han logrado en los cuerpos policiacos y de seguridad a nivel federal, estatal y municipal, además de los agentes de migración encargados de brindar atención a los ilegales”.
El profesor e investigador explicó que los agentes de migración que tenían privados de su libertad a 120 ilegales, a los cuales de un momento a otro pondrían en manos de la delincuencia organizada, deben informar a las autoridades de la Procuraduría General de la República dónde se encuentran detenidos y sometidos a interrogatorios, cuántos “espaldas mojadas” han entregado a los narcotraficantes del cártel que dirigía Osiel Cárdenas Guillén, en Tamaulpas, a través de “Los Zetas”.
Además, el tiempo que llevaban realizando esta actividad ilícita y cuánto les pagaban por entregarles a los migrantes. Además, también que informen cuántos agentes del mismo instituto están involucrados o bien con qué jefes policiacos federales realizaban dicha actividad ilícita.
Antes, los policías se hacían
de la “vista gorda”
El profesor e investigador del INACIPE reveló que los controles de confianza aplicados por los funcionarios del Instituto Nacional de Migración, así como de cuerpos policiacos, “no han sido eficaces, y no han dado buenos resultados, como se está viendo”.
Explicó que es urgente que tanto el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Salvador Beltrán del Río, así como sus asesores, reorienten sus centros de control de confianza para evitar que este tipo de hechos se repitan. Descartó “una limpia de malos elementos o una cacería de los mismos”.
Dijo que eso no debe ser porque existen nuevas formas para reorientar los sistemas de control de confianza y descubrir quiénes son los malos elementos que se deben ir a la calle o a la cárcel.
Señaló que en la actualidad es más grave la penetración del crimen organizado o el narcotráfico “porque con anterioridad, los policías recibían dádivas por hacerse de la vista gorda, o como que no se enteraron de lo que sucedió momentos antes.
“Ahora, ya no, ya trabajan directamente para éstos, ya cometen delitos, como es el de la privación ilegal de la libertad y comercializar con las personas que entran ilegalmente al país”.
Por tal razón, urgió a aplicar una reforma integral en materia de este tipo de delitos.
No les asusta el endurecimiento
de las penas
A ninguno de los servidores públicos que se relacionan con el crimen organizado y el narcotráfico “los asusta que las Comisiones de Seguridad y Justicia de la Cámara de Diputados endurezcan las leyes, mientras no los detengan, secuestran a todos los migrantes que puedan y trabajan al servicio de los delincuentes de “cuello blanco”.
Además, indicó que existen regiones del país, principalmente las ubicadas en las inmediaciones de México con Estados Unidos, donde los líderes del narcotráfico imponen sus condiciones, deciden qué es lo que se hace y quiénes lo hacen.
Esto no ha podido ser erradicado por las autoridades federales, motivo por el cual los delincuentes penetran en los cuerpos policiacos para que, a través de éstos, logren fortalecer sus organizaciones criminales con la contratación de servicios de ilegales. Indicó que el endurecimiento de las leyes “no es la medida indicada para atemorizar a las personas involucradas en la trata de personas, porque los responsables de este tipo de delitos sean civiles o servidores públicos, desde el momento en que inician este tipo de actividades ya saben lo que están haciendo.
Gabriel Castillo García







