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Aventaja la apatía y desencanto rumbo al 2018

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Luego de los resultados en las pasadas elecciones estatales en Coahuila, Nayarit, Veracruz y el Estado de México; todos los partidos políticos, al menos hasta ahora, aparecen en igualdad de circunstancias, aunque con muchos puntos negativos.

Nadie, al menos hasta este momento, puede presumir que cuenta con una ventaja sobre sus adversarios que buscan la candidatura presidencial. Por la sencilla razón que el único que cuenta con el apoyo de su partido es Andrés Manuel López Obrador de Morena, claro, esto se da sencillamente porque el tabasqueño es el que toma todas las decisiones en su partido. Aunque en las encuestas que se han hecho en los últimos meses aparece con ventaja, con toda sinceridad no se pueden tomar en serio por la sencilla razón que con los políticos que lo miden son aspirantes no oficiales por parte de sus institutos políticos.

La verdadera medición se verá cuando cada partido y la nueva figura de los independientes tenga los nombres y apellidos oficiales, sólo será ahí cuando empecemos a tomar en serio las encuestas; por supuesto, no como determinantes, pero con un buen punto de referencia.

No son palabras vacías, ni un pesimismo sin fundamentos, por desgracia la realidad de los partidos es señalada por la opinión pública como negra y en la misma  medida de sus posibles aspirantes.

Empecemos, en el PRI que opera por lo regular con sus partidos satélites, como el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza; se manejan varios nombres como Miguel Ángel Osorio Chong, Luis Videgaray, Eruviel Ávila, José Calzada, Aurelio Nuño, José Narro y más otros que sueñan con la silla presidencial; sin embargo, todos sin excepción gozan de una reputación nada envidiable sobre todo por el sólo hecho de ser priístas, la administración peñista que va de picada, el mal trabajo de muchos de ellos y la avalancha de críticas recibidas en redes sociales, ex gobernadores ratas y corrupción. Por todo lo anterior, al menos hasta ahorita no hay una claridad de quién podría ser, y más allá, aún teniendo a un abanderado se augura un panorama bastante tormentoso pues sea quién sea, lucirá como un candidato débil; al menos ahorita así se percibe.

En cuanto al Partido Acción Nacional la pugna por el poder entre el actual presidente de ese partido como lo es Ricardo Anaya, Margarita Zavala, esposa del ex Presidente de México Felipe Calderón Hinojosa, Rafael Moreno Valle, ex gobernador de Puebla, Juan Carlos Romero Hicks, senador así como su homólogo Ernesto Ruffo Appel, más los que se acumulen estos meses, será una pelea que puede fragmentar al partido por los fuertes intereses que se manejan, hasta el momento nadie parece ceder, sobre todo los primeros tres, a diferencia de Romero Hicks quién podría convertirse en el fiel de la balanza por la autoridad moral que tiene con varios grupos. Aún así, el panorama también luce gris de que pueda convencer al electorado un abanderado del PAN.

En el caso del Partido de la Revolución Democrática, sufre una de sus peores crisis donde varios operadores de López Obrador lo están dejando débil al llevarse a mucha gente a Morena. Con todo esto sus gallos como Silvano Aureoles, Gobernador de Michoacán, el Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera y la revelación de la elección en el Estado de México, Juan Zepeda tratarán de convencer a las diferentes tribus para ser el elegido.

Los independientes como Pedro Feriz de Con, Armando Ríos Pither y los que se sumen durante estos meses necesitarán mucho para poder convencer al electorado sobre todo a los que nunca votan pues es ahí donde está el oro molido para tener posibilidades reales de ganar o por lo menos de competir.

Se habla de una posible coalición entre PRD -PAN, y es probable que la chiquillería se les una; sin embargo, vamos a ver si son capaces de poner los intereses de la ciudadanía por encima de los particulares para construir una fuerza real y con posibilidades de ganar el próximo año.

Por todo lo anterior, el ciudadano de a pie está más que decepcionado de todos los partidos. El problema de fondo en este desencanto es que le da lo mismo por quién votar, si es que decide hacerlo, o bien, como acostumbra la gran mayoría se abstendrá.

Ojalá y que la sociedad despierte pues la única manera que los políticos hagan su trabajo como Dios manda es que los ciudadanos les exijan cuentas claras día a día y por supuesto trabajen en conjunto, pero bueno para que eso ocurra falta mucho.

Nos detectamos a través del Radar Metropolitano.

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Twitter: @miguelmunoznews