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Sistema Local Anticorrupción en la CDMX

CONGRESO MEXICANO

Cuando surge el Sistema Nacional Anticorrupción como una de los compromisos del actual gobierno federal, dentro de su agenda de políticas, las expectativas no fueron menores.

Y no lo fueron porque se trataba de uno de los temas que más le duele a nuestro país, a

pesar de eso, esta reforma anticorrupción fue la última en ser aprobada, pero el tema no perdió relevancia como cambio de paradigma del combate a la corrupción tanto en su vertiente preventiva como correctiva.

Como es del dominio público, a partir de las modificaciones constitucionales todas las entidades, por ley, están obligadas a generar el entramado legal, administrativo y hasta presupuestal de cada Sistema Local Anticorrupción, para ello debieron diseñar, discutir y aprobar las leyes que regirán este nuevo esquema institucional.

A pesar de que el diseño jurídico ya ha sido aprobado en las entidades, no podemos salir del asombro de cómo únicamente en 7 estados están completos los nombramientos mandatados en las leyes, 7 de 32, esto es solo el 20% ha cumplido con la ley.

Llama la atención de casos como en la CDMX cuyo gobierno y legisladores de izquierda se autodenominan de avanzada y aún no realizan la discusión y nombramientos de quiénes serán los responsables de llevar a la práctica la política pública anticorrupción.

Los legisladores locales tienen secuestrado a su Congreso, desoyendo las demandas, anteponiendo -nuevamente- a la política por encima de las necesidades, porque prefieren que estos nombramientos queden a expensas de lo que pase en las elecciones, mismos que debieron por ley –ley que ellos mismos discutieron y aprobaron-.

Y con esto dejan en vilo uno de los temas más relevantes para la Ciudad de México, que como otras entidades está en la lógica electoral pero donde ningún candidato se ha pronunciado de manera responsable sobre el tema. Porque por perfiles o capacidades no paran, tan solo hay que ver la intachable trayectoria, el tamaño y la congruencia del actual Contralor General de la Ciudad de México, Dr. Eduardo Rovelo Pico, a quien le sobran credenciales para ser nombrado el nuevo secretario de la Contraloría de esta Ciudad, pero no, nuevamente la clase política de la CDMX deja constancia que antes que los intereses de todos están los asuntos partidistas.

Por eso, cuando busquen respuestas sobre el porqué de la crisis de credibilidad que hace años arrastra a la política, a los políticos, a la administración pública y a sus instituciones, solo deben acordarse de estos momentos, donde dejan vacíos y los sustituyen por promesas electoreras.

Dr. Luis David Fernández Araya

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@DrLuisDavidFer

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