
El científico mexicano y egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Abimael Cruz Migoni, descubrió la toxina que ocasiona la Melioidosis, enfermedad para la que actualmente no existe un tratamiento efectivo y, por ello, representa un problema de salud pública en Asia, debido a los altos índices de decesos que se reportan por su causa, mismos que son equiparables en número a los ocasionados por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y la tuberculosis.
El hallazgo, que fue reportado recientemente en la revista de prestigio internacional Science, ocurrió mientras el doctor Cruz Migoni realizaba estudios sobre proteínas de estructura y función desconocida en la bacteria Burkholderia pseudomallei, causante de la Melioidosis.
“Sin embargo, ahora que descubrimos esta proteína –inicialmente de función y estructura desconocida- la idea inmediata es que una forma inactiva de la toxina podría ser un componente efectivo para el desarrollo de una vacuna”, afirmó.
El científico egresado de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología (UPIBI) y del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV), aclaró que si bien esta toxina demostró ser una de las armas más poderosas con las que cuenta Burkholderia pseudomallei, no es la prueba determinante; es que si bien al remover el gen que codifica para la toxina su capacidad infectiva se reduce 100 veces, aún sin el gen esta bacteria sigue causando la enfermedad.
Aseguró que la investigación constituye un aporte muy valioso en el entendimiento del mecanismo de patogenicidad de la bacteria que causa anualmente la muerte de miles de personas en el Continente Asiático y en el Norte de Australia.
Indicó que el proyecto se realiza desde hace aproximadamente cinco años en la Universidad de Sheffield, Inglaterra. “Nació cuando un grupo de científicos de la University of Kebangsang of Malaysia contactaron al grupo de cristalografía de Sheffield para desarrollar una colaboración y cuando me incorporé al proyecto el interés general era realizar estudios en proteínas de estructura y función desconocida en Burkholderia pseudomallei.
Explicó que la Melioidosis se puede adquirir por inhalación, contagio o ingestión de la bacteria y puede ser desde leve a grave. Los síntomas son dolor de cabeza, inapetencia y dolor del cuerpo. La enfermedad respiratoria es común e incluye fiebre, tos, (algunas veces con sangre) y dolores de pecho; la ulceración de los pasajes nasales es posible.
Las infecciones a largo plazo resultan en abscesos y lesiones supurativas en la piel u órganos internos (por ejemplo pulmones, corazón, articulaciones). Las personas inmunodeprimidas, por ejemplo con SIDA, cáncer o diabetes, entre otros padecimientos, son susceptibles a una septicemia. Si no se trata la Melioidosis puede ser mortal.
El doctor Cruz Migoni destacó que el trabajo de investigación fue altamente complicado, pero se llevó a cabo relativamente en corto tiempo (cuatro años durante los que realizó sus estudios doctorales), gracias a la colaboración de especialistas de la Universidad de Exter, de los Laboratorios de Defensa y Tecnología de Porton Down, Inglaterra; del Instituto de Genómica de Malasia; del Instituto de Genómica de Singapur, y de la University of Kebangsang of Malaysia.
Mencionó que el desarrollo de una vacuna o fármaco comercial en un corto plazo sería lo ideal, sin embargo, se requeriría un esfuerzo adicional debido a las regulaciones establecidas para el desarrollo, pruebas clínicas y comercialización de los mismos. “Por lo pronto, cabe destacar que a partir de los resultados obtenidos en la investigación la toxina ya ha sido patentada”, afirmó.
El egresado politécnico mencionó que actualmente realiza una estancia post-doctoral en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Leeds, Inglaterra, enfocada al desarrollo de nuevos fármacos para el tratamiento del cáncer, pero no descarta la posibilidad de incorporarse más adelante a algún centro de investigación en México interesado en desarrollar una línea de investigación similar.
“Básicamente me gustaría combinar estudios bioquímicos con la determinación de la estructura de proteínas de función desconocida, utilizando la cristalografía de rayos X, esto enfocado principalmente a microorganismos responsables de causar enfermedades endémicas en nuestro país”, precisó.








