de Israel en zonas administradas por la Autoridad Palestina constituyen una "anexión gradual de facto". La ONU advirtió que estas medidas refuerzan el control territorial israelí y socavan la posibilidad de una solución de dos estados en el conflicto de Oriente Próximo.
El gobierno israelí ha aprobado un plan para facilitar su control de las tierras administradas por la Autoridad Palestina según los Acuerdos de Oslo. El domingo ocurrió lo mismo con un proceso para registrar como "tierras en Cisjordania (ocupada por Israel desde 1967) como propiedad del Estado".
"Estamos siendo testigos de una anexión gradual de facto de Cisjordania, mientras las medidas unilaterales israelíes transforman gradualmente la realidad sobre el terreno", declaró la subsecretaria general de la ONU, Rosemary DiCarlo, durante una reunión del Consejo de Seguridad.
DiCarlo agregó que, de aplicarse, las medidas constituirían "una peligrosa expansión de la autoridad civil israelí en Cisjordania ocupada, incluso en áreas sensibles como Hebrón (sur)".
Señaló que estos pasos conducirían a la expansión de los asentamientos israelíes al "eliminar trabas burocráticas y facilitar la compra de tierras y la obtención de permisos de construcción".
Los Acuerdos de Oslo fueron firmados con el objetivo de allanar el camino hacia un Estado palestino independiente, del que Cisjordania formaría la mayor parte.
Una declaración fue emitida el martes por 85 estados contra las acciones y el nuevo plan de Israel: "Condenamos enérgicamente las decisiones y medidas unilaterales de Israel destinadas a ampliar la presencia ilegal de Israel en Cisjordania".