de las festividades que marcan el fin del Ramadán. Mientras tanto, en Kabul, se llevaron a cabo funerales masivos para las víctimas de los bombardeos previos, en un clima de tensión que pone a prueba la durabilidad de este anuncio diplomático.

 El ministro de Información de Pakistán, Attaullah Tarar, precisó que esta tregua, que durará desde el jueves hasta la medianoche del lunes, hora local, se produce "a petición de países islámicos amigos, como Arabia Saudita, Catar y Turquía".
"Pakistán hace este gesto de buena fe y de acuerdo con las normas islámicas", escribió en X, pero advirtió que "en caso de cualquier ataque transfronterizo, ataque con drones o cualquier incidente terrorista dentro de Pakistán, las operaciones se reanudarán de inmediato con mayor intensidad".
Antes de ese anuncio, en Afganistán tuvieron lugar los funerales de algunas de las cientos de víctimas de un ataque pakistaní contra un centro de desintoxicación de drogadictos en Kabul, en el que el gobierno talibán prometió represalias pero dejó la puerta abierta a las negociaciones.