contra infraestructura estratégica en la localidad de Mahshahr, al suroeste del territorio iraní. Los mandos militares señalaron que los objetivos forman parte de las redes de soporte del programa de misiles persa.

 En un comunicado, aseguraron que las Fuerzas Armadas iraníes utilizaban estas instalaciones "para producir y exportar materias primas destinadas a la fabricación de armas" y que los sitios representaban "componentes críticos de la infraestructura de producción que sustenta el programa de misiles" de Teherán.
Asimismo, las FDI declararon que en las infraestructuras atacadas se producían "materiales únicos" que sirven como componentes clave para el desarrollo de misiles balísticos que, a su vez, "representan una amenaza para el Estado de Israel y su población civil".
Desde Irán denunciaron esta jornada que proyectiles israelíes dañaron parte de las instalaciones de la compañía petroquímica Karoon en Mahshahr. Como represalia, las fuerzas iraníes bombardearon un complejo petroquímico israelí en Haifa.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán advirtió que Israel "ha iniciado un juego peligroso al atacar infraestructura civil y petrolera" en el país persa y que se trata de "un juego que ahora abarcará todos los objetivos energéticos de la región".