A la mitad del invierno y en el segundo mes del nuevo Siglo y Milenio, nació MISIÓN POLÍTICA que este jueves cumple

26 años de publicarse para servir a los miles de lectores que ha conquistado.

Hemos vivido la transición pacífica y vivimos el surgimiento del arquitecto de la imposición autocrática. Hemos sido testigos del final priísta con Ernesto Zedillo Ponce de León que hizo valer su “sana distancia” con el partido que lo llevó al poder y entregó la banda presidencial a un ranchero que superó a los políticos “profesionales” lo que quedó registrado como la “sorpresa de la democracia”; la extensión albiazul con el guerrero Felipe Calderón Hinojosa, el primer presidente de la época moderna en declarar una guerra en la que ganó algunas batallas y finalmente el país perdió la guerra; la recuperación de la Presidencia por parte del PRI con el carismático y frívolo candidato, Enrique Peña Nieto en cuyo mandato “nació el nuevo PRI” con jóvenes gobernadores que terminaron en la cárcel y cedió la Silla del Águila al que sembró la semilla del “bienestar”, Andrés Manuel López, a quien desde su segundo año en el poder comenzó a ser señalado como partícipe directo en el narcotráfico y el crimen organizado y, sin embargo, su movimiento mantuvo el poder con Claudia Sheinbaum Pardo.

Cinco elecciones. Seis presidentes. Y todos quedaron registrados en nuestras páginas.

A todos y cada uno de ellos en MISIÓN POLÍTICA se les trató con respeto, sin intervenir en sus vidas privadas -los negocios de los hijastros de Fox fueron imposibles de ocultarse- y con la objetividad que el periodismo permite.

Desde el nacimiento de MISIÓN POLÍTICA se marcó un compromiso: defensa de la libertad de expresión acompañada del ejercicio crítico para construir, no destruir. Y en 26 años hemos cumplido plenamente.

Este semanario arranca en tiempo de la campaña presidencial y en la cual tres mexicanos punteaban para obtener el respaldo ciudadano: Francisco Labastida Ochoa, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Vicente Fox Quezada.

Una elección en la que el PRI llegó dividido y debilitado por los resultados obtenidos tres años atrás y con los que perdió por primera vez la mayoría en la Cámara de Diputados. El riesgo de perder la Presidencia de la República apareció con el fantasma amenazante y la filosa espada que buscaba cortar la cabeza del invencible.

Mitad del invierno de 1999 y 2000. La primavera se esperaba cálida y el verano ardiente en lo político. El otoño produjo la sensación del riesgo de la abrupta sucesión presidencial. Mientras las hojas de los árboles caían para después reverdecer, la política, la del Estado, con su partido “invencible” no era digerida. 

Y así resultó en el inicio del nuevo invierno, el primero del Siglo XXI. 

La transición se concretó y los dos grandes perdedores, Cárdenas y Labastida no regresaron a la actividad política, aunque el michoacano acepó cargos menores en el gobierno de su entenado en el Distrito Federal.

CRIMEN ORGANIZADO Y NARCO, MARCAN AGENDA

En un país en el que las instituciones perdieron fuerza en la última década merced la corrupción, la impunidad, la expansión del narcotráfico y más tarde el crimen organizado, en estas páginas se plasmaron los problemas nacionales y las decisiones erróneas de los gobiernos de los partidos que han dirigido los destinos nacionales.

PAN-PVEM hicieron el “milagro” de sacar de Los Pinos al PRI. No fue a patadas, fue por votos.

El triunfo de Vicente Fox Quesada imprimió el temor de que el lunes, horas después de la elección, las tanquetas del Ejército y de Marina salieran a las calles y patrullaran para mostrar que el PRI seguiría en el poder. No fue así. 

Las fuerzas castrenses mantuvieron su lealtad con la Constitución, entendieron las palabras del Comandante Supremo encarnado por Ernesto Zedillo y respetaron el voto popular. Se convirtieron en los garantes de la democracia y se sometieron al imperio de la legalidad.

Para Fox, quien se comportó como el gerente de Los Pinos, no fue fácil armar un gabinete. La falta de un grupo político de nivel nacional lo orillo a contratar personal con los “busca talentos” que, por los resultados, tenían todo menos lo que ofertaron.

Un sexenio en el que las tepocatas prevalecieron, la construcción de dos “cabañitas” en los terrenos de Los Pinos provocó el despilfarro de recursos, al adquirirse toallas de maño para secarse las manos en 4 mil 600 pesos; la corrupción no se combatió y los negocios realizados por los hijastros del presidente con vivienda del Infonavit, se hicieron públicos y exhibieron la protección materna.

Sin embargo, tres acciones de su gobierno no se le pueden regatear a Fox: la Ley de Transparencia y el nacimiento del IFAI; la construcción de vivienda popular y mayor apertura en el libre comercio. A contrario sensu, en la Cumbre de las América celebrada en Monterrey, Fox mostró la docilidad hacia Estados Unidos y provocó una ruptura con Cuba al pedirle Fidel Castro algo insólito: “Comes y te vas”. 

La frase se volvió célebre porque Fox, asumiendo ser diplomático, colocó la alfombra roja para que George W Busch caminara y no encontrara al cubano.

Fracasó en sus intentos se reformar la Constitución en materia energética y abrir las puertas a la IP en hidrocarburos y generación de energía eléctrica; la otra, la reforma fiscal -que a estas alturas aún no se realiza- fue rechazada por la intención de gravar con IVA alimentos y medicinas.

En materia de seguridad, creó la Agencia Federal de Investigación sin conseguir la reducción de la criminalidad. El caso de Atenco, registró inusitada violencia entre los “macheteros” y la Policía Federal, lo que derivó en la cancelación de lo que sería el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

Pasa a la historia no por haber sido un buen gobernante, sino por haber sido el primer presidente de la oposición en ganar la elección presidencial.

Fuera de la política activa, optó por refugiarse en su remodelado -con recursos públicos. Rancho, en san Francisco, Guanajuato, en donde realizó encuentros con políticos de extrema derecha y para promover la legalización de la marihuana.

Hoy está dedicado a la venta del enervante.

HAIGA SIDO COMO

HAIGA SIDO…

La debilidad política de Fox dentro de su partido, el PAN y después de la ruptura con el PVEM en su primer año de gobierno, le impidió imponer a su candidato a sucederlo. Eligió al secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda y, en una rebelión personal, Felipe Calderón Hinojosa, en ese momento secretario de Energía, fue “destapado” en Jalisco y desplazó al poderoso chihuahuense.

La respuesta de Fox fue despedir al michoacano.

Campaña difícil para el PRI. La obsesión de Roberto Madrazo de ser presidente de México, hizo fracasar por segunda ocasión consecutiva al tricolor y ser doblegado por el enemigo natural: el PAN.

Madrazo fungía como presidente del CEN del PRI y desde ahí operó para lograr la candidatura que generó desbandada de militantes y ruptura con Elba Esther Gordillo, en esos momentos influyente en la política partidista. Con la separación de la que fuera secretaria general del partido, aparecieron espectaculares con la frase: ¿Tu le crees a Madrazo?,,, ¡Yo tampoco! Y la firma de la dirigente magisterial estaba a la vista.

La férrea lucha electoral rumbo a la Presidencia en 2006, se libró entre Calderón y Andrés Manuel López cuyo resultado confirmado por el IFE con Luis Carlos Ugalde como consejero presidente, inconformó al tabasqueño y nunca aceptó la derrota -hasta hoy y su sucesora tampoco deja de hacer puching ball con el expresidente Calderón- y se declaró “presidente legítimo” el 20 de noviembre de 2006, además de realizar un plantón de 46 días desde el Auditorio Nacional hasta el Zócalo por Reforma, Avenida Juárez, 5 de Mayo y Madero.

“AMLO es un peligro de para México” fue la campaña orquestada por la derecha y pagada, según se confirmó posteriormente, por empresarios mexicanos, y el mensaje caló en los votantes. La frase orillo al gobierno federal a realizar una reforma electoral para prohibir que cualquier personas física o moral pudiera adquirir tiempos en radio y televisión para difundir mensajes antes, durante y después de las campañas electorales.

Con Calderón, quien textualmente dijo: “gané haiga sido como haiga sido” -nunca aclaró si fue un lapsus lingüístico o la dijo intencionalmente-, se declaró la guerra al “narcotráfico”. 

Apenas 16 días después de tomar posesión, el ejército, la marina y la policía federal estaban en las calles de Michoacán y buscaban aprehender a las cabezas del narco en la entidad, que se presumía manejan el Cártel de la Familia.

Las críticas por la decisión fueron agrias y la más sutil decía “le pegó al avispero sin traer escafandra”.

En su guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado, designó a Genaro García Luna como el superpoderoso policía a quien el gobierno de Estados Unidos le reconoció el trabajo y lo elogió como a ningún otro en cargo similar.

Años después se convirtió en el foco político de México: ser capturado, procesado y sentenciado en la Corte de Brooklyn por narcotráfico, lavado de dinero y asociación criminal, le rindió frutos a Andrés Manuel López y a su sucesora, que lo tienen como el “negro de la feria” y lo utilizan para desviar los señalamientos contra la cuatroté, su fundados y sus familiares y amigos cercanos.

Un gobierno grisáceo, con toques humanistas como la regeneración de Ciudad Juárez, cuya efectividad duró lo que su mandato y hoy todo regresó a ser igual que antes.

Con Calderón, la relación con Francia se deterioró por la detención de Florence Cassez y el airado reclamo de Nicolas Sarkozy durante su visita a México.

La conclusión del mandato de Calderón: declaró la guerra y la perdió; intentó imponer al sucesor, y perdió. Buscó crear su partido político y perdió.

Más oscuro que claro en su grisáceo mandato.

EL REGRESO DEL NUEVO PRI

Conocida como la “docena trágica” el paso de los dos gobernantes de Acción Nacional, el PRI regresó de los infiernos en donde estaba hacinado por las traiciones internas y los malos gobiernos que representaron los que cerraban el Siglo XX y se quedaron mirando la rueda de la fortuna del XXI … no subieron en las dos primeras vueltas y la “tercera fue la vencida” y Enrique Peña Nieto se alzó con una cómoda victoria en la elección dejando en segundo lugar a Andrés Manuel López, en tercero a Josefina Vázquez Mota y en el cabús del tren a Gabriel Quadri. 

Por primera ocasión los partidos de oposición PRD, PAN y PVEM accedieron a firmar lo que se llamó Pacto por México y junto con el PRI establecieron una agenda legislativa que, perfilaba buenos resultados por la apertura en el sector energético, los profundos cambios en la educación, la reforma a la administración y procuración de justicia, la gobernabilidad democrática, transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción, entre otros temas y que fueron concretándose en el correr de los dos primeros años de gobierno.

Todo marchaba sobre rieles -y no del transístmico- y parecía que México entraría en la nueva etapa de desarrollo, crecimiento y abundancia.

Dos problemas se presentaron en el gobierno de Peña que no pudo superar: el secuestro, desaparición y ejecución de 43 estudiantes de la escuela normal Isidro Burgos, ocurrida el 27 de septiembre de 2014. Un año y 10 meses de mandato y enfrentaba una tragedia que, en principio, entraba en la responsabilidad del gobierno estatal y de la presidencia municipal de Iguala, Guerrero.

Habían pasado 43 días cuando surgió el escándalo de la Casa Blanca. El 9 de noviembre de 2014 Aristegui Noticias publicó una investigación periodística en la que se reveló la existencia de un lujoso domicilio en Lomas de Chapultepec, valuado en 86 millones de pesos propiedad del entonces presidente. El escándalo resulto un incendio y en Los Pinos no hubo bomberos que apagaran el fuego. Lo más que hicieron los “comunicadores” fue ejercer presión al propietario de la estación radiofónica en donde transmitía la periodista para sacarla del aire.

Aunque la esposa -y primera dama- de Peña, Angélica Rivera salió a explicar que la casa le pertenecía a ella y la adquirió con la liquidación que le otorgó Televisa, la historia jamás cobró credibilidad. Y la casa pertenecía a Juan Armando Hinojosa Cantú, dirigente del Grupo Higa, el contratista preferido el primer mandatario.

Peña estaba rodeado por algunos secretarios talentosos y, en su mayoría, por aquellos que formaban parte de la corte y actuaban como arlequines para hacer reír al amo y rey de Los Pinos. 

Por esas fechas, el 14 de octubre del mismo año elementos del ejército ejecutaron a 8 criminales que se habían rendido. El caso nunca se aclaró del todo.

En infraestructura Peña Nieto tuvo brillantes asesores que presentaron los proyectos para el Tren Toluca-Ciudad de México, el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y el desarrollo de las Zonas Económicas Especiales -en donde hoy se intenta el nearshoring- que pudieron haber catapultado a la región.

El gobierno del “nuevo PRI” los jóvenes gobernadores y otros no tanto, además de algunos de la oposición, perdieron el fuero por actos de corrupción y terminaron en diversas cárceles. 

En 2013, Fausto Vallejo gobernaba Michoacán y solicitó licencia por motivos de salud tras someterse a un trasplante de hígado en Estados Unidos. Sin embargo, su administración quedó envuelta en controversia cuando su hijo, Rodrigo Vallejo, fue captado en video conversando con el líder criminal Servando Gómez, alias “La Tuta”.

Ángel Eladio Aguirre Rivera (Guerrero): Gobernador de 2011 a 2014, renunció tras el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala. La presión social y las masivas protestas obligaron a Aguirre a dejar el cargo.

En octubre de 2016, Javier Duarte solicitó licencia tras ser señalado por corrupción y enriquecimiento ilícito. 

Al término de su mandato en Quintana Roo, Roberto Borge fue acusado de aprovechamiento ilícito del poder y peculado. Fue detenido en Panamá en 2017 y extraditado a México en 2018.

César Duarte Jáquez concluyó su mandato en 2016 bajo acusaciones de desvío de recursos y enriquecimiento ilícito. Duarte huyó a Estados Unidos, donde fue detenido en 2020 y enfrenta un proceso de extradición.

Guillermo Padrés Elías su gestión en 2015, fue acusado de lavado de dinero y defraudación fiscal. El panista se entregó en 2016 se entregó voluntariamente a las autoridades y ha enfrentado diversos procesos judiciales.

En 2012, al concluir su gobierno, Andrés Granier fue señalado por desvío de recursos y enriquecimiento ilícito. Fue detenido en 2013 y, tras años en prisión, obtuvo arresto domiciliario en 2019 por motivos de salud.

Eugenio Hernández Flores gobernador de Tamaulipas entre 2005 y 2010, fue detenido en 2017 acusado de peculado y operaciones con recursos de procedencia ilícita. También enfrenta una solicitud de extradición de Estados Unidos por lavado de dinero.

Con Peña, cuando menos, se intentó reducir la corrupción y sus “cuates” gobernadores pagaron los platos rotos.

El que pudo ser un buen gobierno terminó en el descrédito por su frivolidad.

RECUENTO SUCINTO

Todo lo aquí descrito fue publicado en las páginas de Misión Política, con lo que demostramos nuestra pluralidad y conservamos el compromiso con los lectores, anunciantes y amigos: defenderemos la libertad de expresión, no vendemos la información, hacemos campañas en pro o en contra, no somos enemigos del gobierno o de la IP o de los otros sectores. Somos críticos y no hemos aprendido a ser silenciados. En estos 26 años hemos resistido las agresiones políticas, sobre todo desde diciembre de 2018. 

Y LLEGÓ EL TERROR

Si los 3 presidentes que gobernaron entre 2000 y 2018 se convirtieron en protectores y, en algunos casos, auspiciadores, de acciones ilegales con el arribo de Andrés Manuel López, quedaron cual blancas palomas del señor.

Con la triada de “no mentimos, no engañamos y no robamos”, el gobierno de Andrés Manuel permitió el saqueo, concedió contratos que no se cumplieron, escondió proyectos, costos y destrucción ambiental amparándose en la “Ley de Seguridad Nacional”. Obras oropelescas que le han costado al contribuyente cerca de un billón de pesos. Eso está registrado en el Presupuesto de Egresos de la Federación y las transferencias que se hicieron desde 2019 en el Tren Maya y la Refinería de dos Bocas.

Con sus palabras: “ningún negocio, ninguna asignación directa, ninguna compra… nada que sea gran negocio es ignorado por el presidente de la República… el presidente lo sabe todo”, y a pesar de ello durante su gobierno se han registrado, hasta ahora, desvíos multimillonarios, miles de millones de pesos sin comprobar, presuntos nexos con criminales particularmente con El Chapo Guzmán y posteriormente con sus hijos.

El expresidente de México haber llegado a Palacio Nacional le supuso que entraba a las “grandes ligas de la política” y busco convertirse en el líder de América Latina en un lustro en el que varios países de la región llegaron a ser gobernados por personas que se dijeron ser de izquierda.

La mala prospectiva le cerró la puerta a sus ambiciones. Se centró en Venezuela, Cuba, Bolivia y Perú. Abandonó a Chile y Honduras al tiempo que se alejaba de Colombia. Y desdeñaba a Brasil. 

Rompió relaciones con Perú y Ecuador y “pausó” con España. Nunca asistió a un evento global y solamente viajó de manera oficial a Washington para entrevistarse con Trump y a San Francisco para entregar la presidencia pro témpore de la Alianza del Pacífico.

Despreció reuniones de suma importancia: G-20 y Foro Económico de Davos, fueron dos de ellas. Su sucesora sigue el mismo camino y no va a los de importancia política y financiera.

Un gobierno y la continuación que llegó no para transformar sino para destruir instituciones, sepultar la democracia, que los protegidos roben sin límite, a los enemigos les aplican la justifica a secas, a los amigos los acompaña la gracia; ha fulminado a las oposiciones que, en efecto, no solamente están derrotadas moralmente sino políticamente.

Y el colofón está más que difundido:

Imposición de la Autocracia.

Adiós libertades, adiós oportunidades, adiós al pensamiento libre y adiós al futuro del país.

Todo terminará en manos de la 4T.

26 AÑOS SIN SUMISIÓN 

Cuando celebramos 26 años de haber nacido como medio impreso, presumimos de tener en 11 años de nuestro Portal Misión Política www.misionpolitica.com 41 millones de visitantes y miles de mensajes en donde lo mismo nos felicitan que nos destrozan.

Somos y seremos plurales.

Este jueves estaremos de fiesta y no habrá quien nos quite la felicidad de llegar aun cumpleaños más y de mantener la frente en alto pese a las descalificaciones provenientes del oficialismo.

JESÚS MICHEL NARVÁEZ