Abasolo, México ::: 16 de junio de 2026 ::: Elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado intervinieron

un predio en la comunidad de San José de los González tras detectar un fuerte olor a combustible. En el sitio, los agentes localizaron una pipa en condición de abandono y diversos contenedores con derrame de hidrocarburo de procedencia ilícita.

 Tras la revisión del lugar, las autoridades aseguraron alrededor de 110 mil litros de combustible, así como un tractocamión tipo cisterna relacionado con el hallazgo. 

La Secretaría de Seguridad y Paz del estado describió que elementos de la Policía Estatal realizaban patrullajes preventivos cuando se percataron de que el camión estaba aparentemente abandonado y en el predio había contenedores dispersos, de los que emanaba un fuerte olor característico a combustible.

Algunos recipientes presentaban fugas de gasolina y por ello representaban un riesgo para los habitantes de la comunidad y para las personas que transitaban por la zona.

Los oficiales procedieron a asegurar: 

El tractocamión modelo 2019 con una cisterna con una cisterna de capacidad aproximada de 30 mil litros.

Ocho contenedores de color azul con capacidad de 10 mil litros cada uno, abastecidos aproximadamente al cien por ciento, equivalentes a cerca de 80 mil litros de hidrocarburo.

Dos contenedores color negro con capacidad de 10 mil litros cada uno.

El vehículo y los envases con hidrocarburo fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República, para que con base en sus investigaciones se pueda o no determinar la posible relación de los objetos asegurados con actividades ilícitas.

En la actual administración estatal, desde septiembre de 2026 hasta la fecha, en la entidad se han asegurado seis millones 785 mil 236 litros de hidrocarburos y derivados, con un valor estimado superior a 162 millones de pesos, además de localizar e inhabilitar 62 tomas clandestinas en distintos municipios del estado.

El aseguramiento de pipas y miles de litros de gasolina en Guanajuato no es un hecho aislado, sino el reflejo de una violenta disputa territorial entre grupos de crimen organizado, por el control de las lucrativas redes de robo de combustible que desvían petróleo de los oleoductos cercanos a la refinería de Salamanca.