Este jueves arranca el mundial de fútbol más grande de la historia. las proyecciones de la inauguración 

con su despliegue mercadológico de luces y coreografías buscan vender la narrativa de una fiesta universal igualitaria y unitaria, pero la Copa del Mundo generará 13 mil millones de dólares para una organización supuestamente sin fines de lucro.

 La FIFA, presidida por Gianni Infantino, recaudará alrededor de 4 mil millones de dólares por los derechos televisivos y alrededor de mil 800 millones por patrocinios; sin embargo, la mayor ganancia de sus ingresos provendrá de la venta de boletos y servicios de hospitalidad que se pronostica se tripliquen hasta superar 3 mil millones de dólares.
Este crecimiento es en buena parte por la ampliación del torneo de 64 a 104 partidos, pero básicamente a los elevados precios de las entradas y las comisiones por su reventa. La FIFA armó una plataforma oficial de reventa en la cual cobra una comisión del 15 por ciento tanto al comprador como al vendedor de las entradas.
En las ciudades sedes, tras el fuego de artificios, la vida cotidiana se ha transformado y, como en la Ciudad de México, se ha vuelto un infierno para sus habitantes, con tránsitos desviados, rejas perimetrales y protocolos de seguridad que convierten a la ciudadanía en un mero estorbo para el turista con boleto VIP.
La ilusión de la derrama económica para las urbes donde se desarrollará el mundial sólo será real para los consorcios hoteleros, las aerolíneas y las grandes cadenas de restaurantes de lujo; mientras los costos de la seguridad, la limpieza exprés y las obras de adecuación terminan financiándose con recursos públicos que bien pudieran haberse destinado a hospitales, escuelas o mejores servicios urbanos.
Así, ser ciudad sede del mundial, incluso albergar la induración que será vista por cientos de millones de personas en el mundo, no es desarrollo, es una transferencia de capital de los contribuyentes a las transnacionales del entretenimiento, encabezadas, claro está, por la FIFA.

SUSURROS

En Coahuila ganó el gobernador Manolo Jiménez, más allá del PRI. Las 16 diputaciones de mayoría en disputa fueron para su partido, y Morena no pudo siquiera ganar un distrito.
Peor le fue al PAN, al PVEM y a MC, partidos nacionales que en Coahuila no alcanzaron ni el tres por ciento de la votación general requerida para mantener su registro, por lo que perderán el derecho a diputaciones plurinominales y al otorgamiento de financiamiento público estatal.
A pesar de que sólo se renovó el Congreso estatal, el resultado electoral en la entidad alienta a la oposición en los comicios futuros, pues se prueba que sí es posible ganar al partido oficial, por lo que éste tendrá que meter toda la carne al asador para mantener su mayoría en las elecciones de 2027, en las que se renovarán 17 gubernaturas y los 500 integrantes de la Cámara de Diputados Federal.

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Periodista desde 1974, ha trabajado dereportero y columnista en diferentes medios (Excélsior, Televisa, Diario de la Tarde, Novedades, El Día, NTR, entre otros). Comentarista en Radio Fórmula, Radio 13, y Radio ABC