Minneapolis, Estados Unidos ::: 2 de julio de 2026 ::: Un equipo de la Universidad de Minnesota integró funciones de crecimiento, replicación genómica

y división celular a partir de componentes químicos no vivos. El experimento representa el primer sistema artificial que completa un ciclo celular equivalente al de un organismo biológico real.

Para Kate Adamala, una de las responsables del proyecto, el equipo ha logrado reproducir en química “lo que antes solo era posible en biología: el conjunto completo de comportamientos de una célula”. En su opinión, el trabajo demuestra que “las funciones más fundamentales de la vida, como el crecimiento y la replicación, no necesitan una misteriosa chispa mágica”.
SpudCell incorpora un genoma artificial de 90 000 parejas de bases distribuido en siete plásmidos, una organización modular que permite programar distintas funciones por separado
Denominada SpudCell, incorpora un genoma artificial de unas 90 000 parejas de bases, muy inferior al de una célula humana, distribuido en siete plásmidos independientes. Esta organización modular permite programar distintas funciones de forma separada, explican los investigadores.
Uno de los aspectos más destacados del sistema es su mecanismo de división celular. A diferencia de las células naturales, SpudCell no utiliza un citoesqueleto, sino un conjunto de proteínas que se acumulan en la membrana hasta provocar su separación en dos células hijas.
Además, el equipo obtuvo mediante modificación genética una variante que crecía con mayor rapidez. Tras cinco generaciones, esta desplazó a la versión original y mostró una ventaja aún mayor cuando los nutrientes escaseaban, un comportamiento que, según los autores, refleja procesos de selección y competencia en un sistema químico completamente sintético.
Una variante modificada genéticamente creció más rápido, desplazó a la original tras cinco generaciones y amplió su ventaja cuando escaseaban los nutrientes
Los investigadores sostienen que futuras versiones de estas células podrían facilitar transformaciones moleculares difíciles de conseguir mediante procesos industriales convencionales o servir como plataforma para producir moléculas terapéuticas con mayor precisión. Con ese objetivo también han impulsado Biotic, una organización sin ánimo de lucro dedicada al desarrollo de células sintéticas.

::: Sin revisión por pares
Los resultados aún no se han publicado en una revista científica revisada por pares. El anuncio se ha difundido dentro del proyecto SpudCell, pero el trabajo todavía no ha superado el proceso habitual de evaluación científica independiente.
El manuscrito fue rechazado por Cell después de que uno de los revisores considerara que las SpudCells “no eran biología real”
Según recoge el SMC España, a partir de una información publicada por la revista Science, Kate Adamala asegura que el manuscrito fue rechazado por Cell después de que uno de los revisores considerara que las SpudCells “no eran biología real”. El trabajo está disponible en la web del equipo y aún no ha sido publicado en una revista científica revisada por pares.


::: Expertos destacan el avance y piden cautela
Los especialistas consultados por el SMC España consideran que el anuncio supone un avance relevante para la biología sintética, aunque insisten en interpretarlo con prudencia mientras el trabajo no complete la revisión por pares.
Luis Serrano, director del Centro de Regulación Genómica (CRG) y miembro de la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO), lo califica de “avance importante”, aunque matiza que el sistema utiliza numerosos componentes naturales, como enzimas y ribosomas. En su opinión, “se parece más a una célula mínima, como la de Craig Venter, que a una célula diseñada”. Aun así, considera que “es un trabajo muy bueno” y destaca el mecanismo de división celular como su principal novedad.
Consideran que el trabajo supone un avance importante, aunque recuerdan que utiliza componentes naturales y destacan como principal novedad su mecanismo de división celular
Por su parte, Juli Peretó, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Valencia, afirma que “de confirmarse que todo está correcto, es un punto de inflexión en el campo”. No obstante, recuerda que el estudio se ha difundido “por una vía un poco heterodoxa”, mediante una plataforma de prepublicación y “sin revisión por pares”, por lo que considera necesario esperar a su evaluación científica. Aunque el sistema todavía presenta limitaciones, Peretó cree que constituye “un primer paso importante” para la biología sintética.