Madrid, España, 9 de marzo de 2026 ::: La ministra de Ciencia presentó el informe Mujeres e Innovación 2026,

señalando desigualdades estructurales en financiación y liderazgo. Subrayó que, aunque hay progresos, el avance de la presencia femenina en el sistema es todavía insuficiente.

 Solo el 29,2 % del personal interno dedicado a actividades de innovación en 2024 eran mujeres, , una proporción prácticamente estancada en los últimos años
Los datos dibujan un escenario persistente: solo el 29,2 % del personal interno dedicado a actividades de innovación en 2024 eran mujeres, una proporción prácticamente estancada en los últimos años.

::: Fuerte masculinización
Aunque el empleo generado por proyectos financiados mejora ligeramente esa cifra —situándose en torno al 34 %—, el núcleo del sistema continúa marcado por una fuerte masculinización, sobre todo en sectores tecnológicamente avanzados.
Las brechas sectoriales son pronunciadas: mientras que áreas como el textil muestran mayoría femenina, ámbitos de alto valor añadido como tecnologías de la información, electrónica o industria avanzada registran un claro dominio masculino.
Morant reconoció abiertamente estas limitaciones: “Avanzamos más despacio de lo que nos gustaría”. Y situó parte del problema en la definición tradicional de la innovación. “Ampliar el concepto de innovación es ampliar el futuro”, afirmó. El informe insiste en esta idea: si la innovación se entiende solo como tecnología o patentes, buena parte de las contribuciones femeninas queda invisibilizada.
Si la innovación se entiende solo como tecnología o patentes, buena parte de las contribuciones femeninas queda invisibilizada, señala el informe
El desequilibrio se aprecia con claridad en los indicadores clásicos de la innovación. En 2024, solo el 27,8 % de las personas inventoras en solicitudes de patentes PCT eran mujeres, pese a que un 41 % de las solicitudes incluían al menos una mujer en el equipo.
De nuevo, la diferencia revela un patrón constante: las mujeres participan, pero asumen menos posiciones de liderazgo inventivo. En el CSIC, por ejemplo, se observa un aumento de inventoras principales —42,6 % en 2024—, aunque concentradas sobre todo en disciplinas biomédicas y agrarias. En tecnologías físicas o de materiales, la presencia femenina es claramente inferior.

::: Desigualdad en transferencia de conocimiento
La transferencia de conocimiento reproduce esta tendencia. El personal investigador del CSIC involucrado en estas actividades se mantiene desde hace una década con mayoría masculina, mientras que los puestos de gestión —de menor visibilidad y menor proyección de carrera— se encuentran ampliamente feminizados. En las universidades, la participación de las mujeres es elevada en investigación competitiva y gestión, pero baja cuando se trata de liderar proyectos de transferencia o de promover spin-offs. De hecho, en 2023 solo el 28,3 % de las nuevas spin-offs universitarias incluían mujeres en el equipo promotor.