Ciudad de México, México, 19 de marzo de 2026 ::: La coreógrafa Mariana Sierra presentó una puesta en

escena que reinterpreta la obra de Federico García Lorca a través del baile flamenco. La pieza busca unir el lenguaje del dramaturgo español con la pasión dancística en una experiencia estética atemporal.

 Así, Federico García Lorca (1898-1936), gran emblema de la poesía iberoamericana, aparecerá en la escena universitaria, dejando clara su vigencia, cuando la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario (CCU) albergue una nueva adaptación de la tragedia Bodas de Sangre a la escena flamenca, una colaboración entre la compañía Artefacto Flamenco, bajo la dirección de Mariana Sierra, y Danza UNAM.
En el flamenco existe algo llamado “duende”, al que García Lorca hizo referencia varias veces, como en su conferencia de 1933 en Buenos Aires, Argentina, titulada “Teoría y juego del duende”. “Con duende es más fácil amar, comprender, y es seguro ser amado, ser comprendido, y esta lucha por la expresión y por la comunicación de la expresión adquiere a veces, en poesía, caracteres mortales”. Es quizá gracias a ese duende –al que Lorca y Sierra buscan en esta pieza artística– que nos volvemos más humanos.
“La obra lorquiana es flamenca, todas sus piezas son aflamencables”, dijo en entrevista Mariana Sierra, y Bodas de Sangre no es la excepción. Poner en escena esta obra fue producto de una combinación de factores: “tenía el número necesario de intérpretes para llevarla cabo: dos hombres y varias mujeres en la compañía, además de que es una pieza que me gusta mucho”.
Tragedia
Se trata de una tragedia, escrita polimétricamente, es decir, tanto en verso como en prosa, cuyo argumento es una antigua rivalidad familiar y la violencia que ésta genera. La historia nos presenta a la Novia, que tuvo un gran amor, Leonardo, pero la relación no terminó bien, y que ahora, por diversas circunstancias, se va a casar con el Novio.
Los personajes están cargados de un simbolismo inherente. La Novia enfrenta la tensión entre el deber social y el deseo de lo que realmente quiere hacer, mientras Leonardo encarna el impulso irreprimible, mientras el Novio representa el orden y la tradición. Además de que aparecen en escena la Muerte, o Mendiga, y la Luna, dos personajes que enmarcan el carácter ritual del montaje.
La adaptación dancística de la obra de teatro es casi total, pues la narrativa se da a través del movimiento corporal y de la música, pero hay dos partes en las que se inserta una voz en off: “cuando aparecen en escena la Luna y la Muerte, habla la voz en off, porque creí que era necesario darle pie a esa voz con el movimiento para dar a entender el mensaje”, reveló la directora.
Para Sierra, era necesario que los bailarines tuvieran libertad de interpretar las situaciones según ellos lo comprendieran, pero “flamencamente”. Esta manera de entender la expresión artística vuelve contemporánea la tragedia lorquiana; sin embargo, hubo momentos muy rigurosos: “había escenas en las que sí les pedía exactamente cómo quería que hicieran las cosas, porque así las había imaginado”.
Hay tres objetos flamencos que se utilizan en la puesta en escena y que están cargados también de un significado dentro de la historia: el abanico, el mantón y el bastón. El bastón representa el poder económico y social del contexto de la obra; el mantón la protección del hogar, de la madre; y el abanico el “chisme” del pueblo, que va pasando de persona en persona y mueve los sentimientos de los personajes que terminan generando el desenlace.
La directora invitó al público en general a ver esta nueva versión de Bodas de Sangre, ya que considera que trata temas que nos atañen a todos como seres humanos. Por ejemplo, la dualidad entre el “deber ser” y el “querer ser”, ligados al “destino”, que quizá ya está predeterminado, pero cada uno enfrenta de manera diferente. Así como las relaciones interpersonales, con la familia y la sociedad, el amor y la muerte.
Otro aspecto importante que aborda la obra es la violencia, una situación que nos toca como sociedad, tan cotidiana como terrible. Acerca de ella, la directora destacó la relevancia del arte, del teatro y la danza, para humanizarnos y volvernos más empáticos y simpáticos con el otro.
Bodas de Sangre tendrá tres funciones los días 27, 28 y 29 de marzo, a las 20, 19 y 18 horas, respectivamente.