Madrid, España ::: 09 de abril de 2026 ::: España ::: Un estudio internacional sugirió que no recordar lo soñado podría ser un indicador temprano de cambios cerebrales degenerativos. La investigación publicada vincula estos episodios con etapas iniciales de la enfermedad, abriendo nuevas rutas para el diagnóstico preventivo en adultos mayores.

 En este trabajo participaron el Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (CIEN) y la Fundación Reina Sofía y utilizaron datos del Proyecto Vallecas, una de las principales cohortes europeas para el estudio del envejecimiento cognitivo.
Quienes no recuerdan sus sueños presentan biomarcadores del alzhéimer, como niveles elevados en sangre de proteína tau y la presencia del gen APOE ?4
La investigación, realizada sobre 1 049 personas mayores sanas, muestra que quienes no recuerdan sus sueños presentan con mayor frecuencia biomarcadores asociados a esta enfermedad, como niveles elevados en sangre de proteína tau y la presencia del gen APOE ?4, el principal factor genético de riesgo en el desarrollo de la patología.

::: Impacto a largo plazo
Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que esta relación se mantiene independientemente del rendimiento en pruebas de memoria, lo que refuerza su posible valor como señal temprana.
Además, los resultados muestran que las personas que no recordaban sus sueños al inicio del trabajo presentaron un deterioro cognitivo más rápido y una mayor probabilidad de desarrollar demencia durante el seguimiento.

::: Implicaciones clínicas
El trabajo se basa en datos del Proyecto Vallecas, que durante una década ha realizado el seguimiento de una cohorte de personas mayores sin deterioro cognitivo –tests cognitivos, análisis de sangre y resonancias magnéticas– con el objetivo de identificar señales tempranas de la enfermedad.
Los investigadores apuntan a que esta relación podría explicarse por alteraciones en la red neuronal por defecto, un sistema cerebral implicado en la generación del contenido de los sueños y que se ve afectado en las fases iniciales del alzhéimer.
La dificultad para recordar los sueños no se explicaría por problemas de memoria, sino por el afectación en su contenido
De tal forma, la dificultad para recordar los sueños no se explicaría por problemas de memoria, sino por el impacto en su contenido, lo que sería un fenómeno aún más precoz.
“Este estudio sugiere que algo cotidiano como recordar los sueños puede estar involucrado en procesos cerebrales asociados al alzhéimer. No es un criterio diagnóstico, pero sí una pista relevante para avanzar en su detección precoz”, señala el director científico de CIEN y autor senior del estudio, Pascual Sánchez-Juan.