Hermosillo, México ::: 06 de abril de 2026 ::: Autoridades de Sonora indagan el deceso de seis personas

tras recibir soluciones intravenosas en una clínica privada de la colonia Jesús García. Las investigaciones buscan determinar si hubo negligencia o contaminación en las sustancias aplicadas, las cuales también afectaron a otros tres pacientes.

 La Secretaría de Salud estatal informó que, hasta ahora, se han identificado nueve casos, de los cuales seis son defunciones, un paciente hospitalizado en estado grave y dos más que ya fueron dados de alta.
De acuerdo con la información oficial, todos los afectados recibieron soluciones intravenosas que fueron prescritas, preparadas y administradas por el mismo médico, identificado como Jesús Maximiliano “N”.
La Fiscalía General de Justicia del Estado confirmó la apertura de seis carpetas de investigación derivadas de las denuncias presentadas, mientras que las soluciones aseguradas son analizadas por autoridades federales.
El establecimiento fue clausurado el pasado 1 de abril, desde entonces, no se han reportado nuevos casos.
Las autoridades señalaron que la investigación sigue en curso y se informará conforme haya resultados.

::: Las víctimas
En este contexto, la muerte de Dinora Ontiveros, ocurrida el pasado 2 de marzo, fue denunciada por familiares. De acuerdo con el testimonio de sus hijos, el procedimiento fue realizado el 24 de febrero presuntamente por el médico Jesús Maximiliano “N”.
Horas después, la mujer presentó un deterioro acelerado en su estado de salud, lo que derivó en su hospitalización en la Clínica del Noroeste.
La familia comenzó a sospechar de una posible relación de su situación con el suero aplicado cuando el tío de la víctima presentó síntomas similares tras recibir el mismo tratamiento.
Este paciente fue internado en estado grave y logró sobrevivir.
“Hay elementos suficientes para que se investigue a fondo qué está ocurriendo y quiénes son responsables”, expresaron los familiares de Ontiveros en un pronunciamiento público.
A este caso se suman los fallecimientos de Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo, Sebastián Almeida Cáñez, sepultados el 1 de abril, también vinculados a la aplicación de estos tratamientos.
Entre las víctimas también figura Zahid Alberto Castro Lagarda, de 22 años. El joven falleció el pasado 30 de marzo, dos días después de haber recibido el tratamiento.
Como parte de las indagatorias, el 1 de abril se ejecutó un cateo en un inmueble ubicado en la colonia Jesús García, donde se aseguraron medicamentos, soluciones inyectables, botellas con líquidos, expedientes, equipo de cómputo y dispositivos de videograbación.