Naucalpan, México ::: 26 de marzo de 2026 ::: El alcalde de Naucalpan ha logrado una tendencia ascendente

sostenida en las mediciones de popularidad y desempeño durante los últimos meses. Su gestión se posiciona entre las cinco más destacadas, reflejando una consolidación política relevante dentro del Estado de México.

 Cuando inició su administración municipal en 2025, Montoya heredó un escenario complejo: desgaste institucional, servicios públicos deteriorados y una ciudadanía escéptica respecto a la capacidad del gobierno para resolver problemas históricos del municipio. Esa realidad se reflejó en las primeras mediciones de aprobación, donde el edil aparecía en los últimos lugares del ranking nacional de alcaldes.
De acuerdo con la consultora Consulta Mitofsky, en febrero de 2025 la aprobación de Montoya rondaba el 36.6 %, colocándolo prácticamente en la cola del listado nacional. Sin embargo, lo que parecía una fotografía negativa comenzó a cambiar rápidamente.

Para abril del mismo año su aprobación ya superaba el 47 %, y para junio había rebasado la barrera del 50 %. El crecimiento no se detuvo ahí. Durante el segundo semestre de 2025 el alcalde logró consolidarse dentro de los primeros lugares del ranking, hasta llegar al Top 10 nacional. El dato más reciente lo coloca incluso dentro del Top 5 de alcaldes mejor evaluados del país, con más de 57 % de aprobación.

El contraste es significativo: en poco más de un año, Montoya pasó del lugar 139 a uno de los primeros puestos entre 150 presidentes municipales evaluados. Un ascenso de más de 130 posiciones que pocas veces se observa en mediciones de este tipo.
Otras casas encuestadoras han detectado la misma tendencia. Mediciones de Rubrum también muestran un incremento sostenido en la percepción positiva hacia el gobierno municipal, particularmente en rubros como servicios públicos, cercanía con la ciudadanía y presencia territorial del alcalde.

Más allá de la discusión metodológica sobre las encuestas —que siempre existe— lo cierto es que el comportamiento de los números revela algo más profundo: una recomposición política en uno de los municipios más complejos del Estado de México.

Naucalpan ha sido históricamente un territorio difícil de gobernar. Con más de un millón de habitantes, enormes contrastes sociales y problemas estructurales en seguridad, movilidad y servicios urbanos, cualquier administración municipal enfrenta una prueba permanente de legitimidad.

Por ello, el crecimiento en aprobación de Montoya tiene también una lectura política. No solo refleja percepción ciudadana; también posiciona al alcalde como uno de los perfiles emergentes dentro de su partido, Morena, particularmente en el Estado de México.
Falta todavía tiempo para saber si esta tendencia se mantendrá o si las inevitables tensiones del gobierno municipal terminarán por frenar el impulso. Pero, por ahora, los números cuentan una historia clara: la de un alcalde que pasó del escepticismo inicial a convertirse en uno de los presidentes municipales mejor evaluados del país.

En política, subir es difícil. Pero sostenerse arriba suele ser aún más complicado. Ese será, a partir de ahora, el verdadero desafío para el gobierno de Naucalpan.