Improvisación y sorpresa para el gobierno lo ocurrido en Teotihuacán. Una zona cultural arqueológica de dimensión

e impacto mundial. Un solitario asesino que pone en jaque a la seguridad nacional. Una Guardia Nacional que llegó después, no antes. Un gobierno que no acciona, solamente reacciona.

 Un gabinete de seguridad paralizado que únicamente junto con la presidenta (con a) cae en lugares comunes y en declaraciones obvias.

La lisonjeria de sus empleados que al parecer, no cumplen con sus funciones, sino lo determinan “las instrucciones de la Sra presidenta” (con a).

Nueva estrategia: vigilar, cuidar y garantizar las zonas turísticas, ¡WOW! impresionante determinación. Y si hubiera sido en una playa, en el Metro o en un estadio ¿qué?.

“Se trató de un sujeto desequilibrado”, ¡WOW! vaya descubrimiento. “Gracias a la Guardia Nacional no hubo más muertos”. ¿neta?

Increíble, ahora si se requerían gráficas, fotos, videos OFICIALES de lo ocurrido. Hasta el momento grabaciones de turistas y de aficionados en el lugar.

Una gobernadora, -Delfina Gómez-, ausente en todo momento. Dos naciones agraviadas por su fallecida y sus heridos, Canadá y Estados Unidos. Pueblos ofendidos como Portugal, Rusia y Brasil que constatan como el discurso del odio, de la división y racismo promovido por Morena, tiene consecuencias hoy; disparan a europeos por ser eso europeos, “conquistadores” en voz de AMLO.

Una presidenta que va a tierra de invasores, -los españoles-, a pedir paz y aquí en una zona indígena/arqueológica matan a turistas a mansalva.

Nada tardó en presumir la supuesta reducción de homicidios para vivir un nuevo escándalo en donde el Reino Unido, Canadá y Estados Unidos piden a sus ciudadanos no pisar suelo mexicano con o sin Mundial.

Un gobierno, el nuestro, que garantiza a la FIFA seguridad pero que en rancherías, colonias, pueblos y ciudades del todo el país, matan a seres humanos y se empeñan las propias madres en rescatar los despojos de sus hijos, ante la ausencia de las autoridades que las califican de adversarias políticas.

¿Dónde estaban los francotiradores de la Guardia Nacional? ¿Qué pensarán los extranjeros al ingresar a nuestras áreas turísticas y pasar por arcos detectores de metales y ser tratados como sospechosos delincuentes? ¡Pero vamos requetebién con una presidenta (con a) que presume la popularidad que no tiene. Que carece de control político y que mantiene en sus cargos a burócratas que abusan del poder y usan las embajadas como hostales familiares.

Hay declaraciones confesas de los saqueos y daños al patrimonio nacional y en Palacio se entretienen solicitando que si no alcanza para comprar gasolina Premium pues “ahí está la magna”.