el vigésimo paquete de sanciones de la Unión Europea contra los sectores bancario y energético de Rusia. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, lamentó la falta de consenso en el aniversario de la invasión a Ucrania, subrayando las fracturas internas del bloque para presionar económicamente a Moscú.
"Hemos oído declaraciones muy firmes por parte de Hungría, por desgracia, no veo realmente cómo podrían dar marcha atrás en la posición que defienden hoy", declaró Kallas poco antes del inicio de una reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de la UE. "Obviamente, hacemos todo lo posible para sacar adelante este paquete de sanciones y lograr que se adopte", añadió. El anterior paquete de sanciones fue aprobado en octubre.
Kallas se mostró asimismo pesimista sobre las negociaciones de paz "porque los negociadores rusos no se lo toman realmente en serio" y "hemos visto mucha presión sobre Ucrania para que ceda y se rinda". "No soy tan optimista como para pensar que veremos resultados en las próximas semanas o meses", concluyó.
Bloqueo húngaro
Hungría anunció este fin de semana su intención de bloquear la adopción del paquete de sanciones mientras no se reanuden los suministros de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba. Ucrania, por su parte, tildó la decisión húngara de "chantaje". El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, aseguró que también bloquearía la adopción de un préstamo de 90.000 millones de euros (más de 100.000 millones de dólares) a favor de Ucrania, decidido en diciembre.
"No creo que sea correcto que Hungría traicione su propia lucha por la libertad y la soberanía europea", declaró el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul. "Por eso, presentaremos una vez más nuestros argumentos a los húngaros en Budapest, pero también aquí en Bruselas, por supuesto, y les pediremos que reconsideren su postura", añadió.