El Periodista Carlos Loret de Mola, quien también ha padecido la inquina del Presidente de la República, (que no es otra cosa más que la aversión que se experimenta en contra de una persona y que impulsa a tratarla de forma negativa e injusta), el periodista ha realizado diversas investigaciones que ponen

(Porque nos ama vino a nosotros. Descendió a la tierra por amor y por amor quiso quedarse. En el sagrario vivo del alma, de cada ser humano, vive. Está para enternecernos, alentarnos y encauzarnos hacia la eternidad del poema –ya sin penas- viviente)

Ser o no ser, esa es la “aspiracional" cuestión. La insinuación presidencial sobre que los de la clase media deberían ser pasados por las armas del desprecio solo por el hecho de leer y pensar debería acompañarse de una reflexión mucho más profunda. 

En diversas conversaciones, en distintos momentos, en diferentes sitios he escuchado la siguiente aseveración “por culpa de Peña Nieto tenemos a amlo”. De primer rebote parecería cierto, irrefutable, pero no lo creo así.

Uno sólo puede activar la neurona del “sospechosismo”, esa palabreja que incorporó al vocabulario coloquial el ex titular de Gobernación y panista de cepa llamado Santiago Creel Miranda