de atacar infraestructura estratégica si Teherán no garantiza la apertura del estrecho de Ormuz. Por su parte, el mando militar iraní respondió que cualquier agresión a objetivos civiles en su territorio tendrá una represalia devastadora contra sus adversarios.
"Si se repiten los ataques contra objetivos civiles, las siguientes fases de nuestras operaciones ofensivas y de represalia serán mucho más devastadoras y extensas", declaró un portavoz del mando central en un comunicado divulgado en Telegram por la red estatal IRIB.
La advertencia se dio a conocer luego de que Trump amenazara con destruir la infraestructura civil iraní si no reabre el paso por el estrecho de Ormuz, clave para el mercado petrolero.
Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, clave para el tránsito de petróleo, ante lo cual Trump advirtió el Domingo de Pascua que si Irán no abre "el jodido estrecho", los iraníes se enfrentarán a un infierno a partir del martes a las 20H00 (medianoche GMT).
Trump declaró posteriormente en Fox News que Irán está "cerca" de alcanzar un acuerdo, pero su declaración generó dudas entre observadores.
El analista de seguridad Danny Citrinowicz consideró que "la perspectiva de un acuerdo negociado con Irán, al menos bajo las condiciones actuales, es casi inexistente".
::: ”Peligroso juego"
De hecho, Irán refutó las declaraciones de Trump en duros términos.
"Sus acciones insensatas están sumiendo a Estados Unidos en un auténtico infierno para todas y cada una de las familias, y toda nuestra región arderá porque usted insiste en seguir las órdenes de Netanyahu", publicó poco después en X el influyente presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, refiriéndose al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
"No se equivoque: no ganará nada con crímenes de guerra. La única solución real es respetar los derechos del pueblo iraní y terminar con este peligroso juego", agregó, en un mensaje escrito en inglés.
Rusia, aliado de Irán, también condenó las amenazas de Trump y llamó a Washington a dejar "el lenguaje de los ultimátums" y volver a las negociaciones, según la oficina del canciller Serguéi Lavrov.
La guerra que estalló el 28 de febrero con los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán se ha propagado a los países del Golfo por los ataques iraníes, y ha asestado un duro golpe a la economía mundial, con fuertes aumentos en los precios del petróleo.