Salir a defender a los “políticos y gobernadores” de Morena, no es tarea fácil. Hasta ahora todos los mandatarios estatales
mencionados por tirios y troyanos de tener nexos con el crimen organizado y el narcotráfico, siguen como el escocés: caminando sin que nadie los moleste ni siquiera con el pétalo de una rosa.
Es común leer en los rotativos influyentes de Estados Unidos, Inglaterra, España y Francia, artículos, reportajes y entrevistas en donde se afirma que equis gobernador forma parte de uno de los dos grupos criminales; hay indagatorias en el Departamento de Justicia de Estados Unidos; en Washington se afirma que el Departamento del Tesoro ha congelado activos de gobernadores, políticos y empresarios mexicanos.
Las informaciones revelan, con datos precisos y fuentes confiables, la protección que el gobierno federal pasado y el presente, brinda a los criminales.
Por ello, Donald Trump ha insistido en que en México el gobierno está controlado por los cárteles y, cortésmente ha solicitado participar en la cacería de criminales emprendida por el mandato de la presidenta Sheinbaum, quien hasta ahora se ha negado a abrir las puertas de la soberanía nacional y evitar que sea mancillada.
El lunes pasado se realizó la décima quinta llamada telefónica entre los presidentes de México y Estados Unidos y, como es costumbre, desde Palacio Nacional salió la información que, al igual que las iniciativas, no se le cambia un punto y una coma.
“Tuvimos una charla excelente”.
Hablamos de Venezuela, comercio, de seguridad, de migración …
Un osado periodista preguntó si se había abordado el tema de los políticos que se presume están involucrados con el crimen organizado y el narcotráfico y la respuesta también fue la misma que en otras ocasiones: No, no, para nada.
Está clara la posición de la presidenta en cuanto al combate al narcotráfico y el crimen organizado: desmantelen todos los laboratorios, detengan a todos los jefes de plaza, los financieros, los operadores, los sicarios… a algunos policías corruptos…
¿Y fiscales y gobernadores?
No se ha dado ninguna aprehensión y la presidenta sostiene que no hay averiguación previa, carpeta de investigación, en contra de ningún gobernador.
Y el gobierno federal no actuará para aprehender a nadie de alto rango político, sea gobernador, senador, diputado, porque la consigna es seguir el ejemplo de los Tres Mosqueteros.
Quizá por ello, el residente de la Casa Blanca insiste en la “cooperación” estadounidense para extraer de territorio nacional y trasladarlos a los jefes de los grupos criminales.
La insistencia tiene sustento, según Trump, en la participación de los cárteles -en lo particular, no los menciona por sus siglas o nombres- el gobierno y en el temor presidencial de atacarlos.
Si resulta verdad que no hay carpetas de investigación en contra de ninguno de los morenos con poder, habrá que detener a los acusadores que los señalan. Eso es lo más probable antes de tocar a los socios-protegidos por el poder político.
Por Jesús Michel Narváez
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