Zapopan, México, 4 de marzo de 2026 ::: En un brillante ataúd dorado, a bordo de un auto blindado
cubierto de flores, los restos mortales de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como "El Mencho", fueron trasladados al cementerio Recinto de la Paz, en Zapopan. El exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fue enterrado este 2 de marzo en medio de un fuerte despliegue de seguridad, mientras especialistas debaten si la organización enfrenta una implosión interna o prepara una contraofensiva tras la pérdida de su fundador.
Tras la muerte del narcotraficante a manos del Gobierno mexicano, el pasado 22 de febrero, el cártel respondió con violencia, bloqueando carreteras, incendiando vehículos y negocios y sembrando caos en 20 de los 32 estados del país.
Al día siguiente, el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que había apagado los brotes de violencia. De acuerdo con un sondeo mensual del diario El Financiero, un 82 por ciento de los encuestados calificó como "bien" o "muy bien" el operativo militar en el que fue abatido "El Mencho".
::: “Hay una tensa calma"
Actualmente, "hay una tensa calma" en México, señala David Saucedo, analista político y experto en seguridad. Y agrega que "ya hay un relevo en la dirigencia del Cártel Jalisco Nueva Generación".
En entrevista con DW, cuenta que Oseguera Cervantes padecía de insuficiencia renal, una enfermedad que lo obligaba a someterse a tratamientos médicos y que requería largos tiempos de recuperación.
Como consecuencia de esa afección médica, "El Mencho" ya habría conformado en vida una especie de consejo administrativo del CJNG, integrado por sus cuatro principales líderes regionales: Juan Carlos Valencia González, el "03"; Ricardo Ruiz Velasco, el "Doble R"; Audias Flores Silva, el "Jardinero", y Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, el "Sapo".
Según Saucedo, estos integrantes estarían tomando ahora las decisiones importantes al interior de la organización criminal.
::: ¿Repliegue o contraofensiva?
"El cártel está fragmentado, está debilitado", observa, por su parte, Juan Carlos Montero, profesor de la Universidad de Monterrey. En declaraciones a DW, el especialista en seguridad destaca que el Gobierno mexicano ha golpeado a la organización criminal en distintos niveles.
Aparte de una sucesión ordenada de "El Mencho", el académico también cree posible una guerra intestina entre los líderes regionales que subsisten o, incluso, una fragmentación del cártel en varias organizaciones.
A juicio de Montero, la violenta reacción del CJNG tras el abatimiento de su líder habría sido sobre todo una "respuesta protocolaria": "Impuso bloqueos en distintas partes del país, llamó la atención, mostró la fuerza, realizó atentados muy importantes y costosos contra la Guardia Nacional", pero no habría atacado deliberadamente a la sociedad civil.
También David Saucedo hace hincapié en el "repliegue completo" de las células del cártel. El especialista en seguridad se pregunta si se trata de un repliegue permanente o si el grupo criminal estará preparando una contraofensiva contra quienes ordenaron la captura de su líder.
::: Se acerca el Mundial de Fútbol
"En este momento, México no es un país seguro, pero seguramente lo será cuando se realice el Mundial de Fútbol", apunta Saucedo, a 100 días del inicio del torneo.
"Es evidente que el Gobierno no tuvo la capacidad para contener esta embestida de células del Cártel Jalisco Nueva Generación, que se dio en una veintena de estados del país. La Guardia Nacional, el Ejército, la Marina no tienen los recursos humanos, financieros y materiales para cubrir de manera simultánea tantas entidades", prosigue el experto.
Sin embargo, durante el torneo de fútbol, los elementos de seguridad probablemente se concentrarán en las sedes mundialistas en Monterrey, Ciudad de México y Guadalajara.
"El problema es que, al cubrir las sedes mundialistas, el Gobierno va a dejar descubiertas otras plazas" azotadas por el crimen organizado, señala Saucedo.
Por su parte, Juan Carlos Montero está convencido de que México es un lugar seguro para llevar a cabo el Mundial de Fútbol. "Las organizaciones criminales no son organizaciones terroristas, su objetivo no es infundir miedo, buscan mantenerse ocultos, en silencio", dice.
Si bien el analista Saucedo tampoco cree que a los grupos del crimen organizado les convenga atacar a turistas e hinchas, tampoco lo descarta por completo.
"Muchos tenemos la duda de si se trató de un operativo de captura o de un operativo para usar la fuerza letal desde el inicio y abatir a 'El Mencho'", observa Saucedo.
"Antes los narcos mexicanos sabían que podían ser detenidos y obtener sentencias favorables, ser absueltos por jueces y magistrados. También sabían que, en el caso de ser detenidos, podían pasar estancias cómodas en prisiones de lujo, o llegar a negociaciones con el Gobierno estadounidense de ser extraditados", explica.
Y agrega: "Pero si la única alternativa que les dejan a los narcos es pelear o morir, entonces van a cometer actos de barbarie como ocurrieron en Colombia en la década de los noventa del siglo pasado".