Diputados del Partido del Trabajo reunieron a expertos en finanzas sociales y cooperativas quienes señalaron que la movilidad social y la adaptabilidad en las empresas no existe, lo que rezaga el crecimiento económico familiar
Ciudad de México::: a 2 de octubre de 2026::: Las tandas sí son ejemplo de educación del ahorro colectivo y financiero, pero sus montos económicos son insuficientes para emprender una empresa familiar o que se sostengan sociedades mutualistas, lo que obliga a revisar la legislación que revierta impedimentos a obtener créditos para el bienestar.
Diputados del PT inauguraron este 2 de octubre el Foro Nacional de Finanzas Sociales y Cooperativas en el que reunieron a especialistas del ramo quienes coincidieron y lamentaron que persista la discriminación en el acceso al crédito bancario.
El petista Santiago González Soto señaló la importancia de garantizar el acceso de sociedades mutualistas, cooperativas, sindicatos, cajas populares de ahorro, empresas familiares, pequeñas y medianas a opciones de crédito que den certeza a sus medios de producción, aunque, aseguró, hay opciones, tanto desde las instituciones públicas como privadas, para el financiamiento de muchos proyectos.
Sin embargo, Édgar Escobedo, experto en negociación estratégica, desarrollo organizacional y fortalecimiento institucional del sector social, resaltó que actualmente en miles de comunidades mexicanas las tandas, las cajas de ahorro y grupos solidarios han enseñado disciplina, confianza y responsabilidad financiera, mucho antes de que las personas incluso puedan tener acceso al banco o a un crédito bancario.
Y fue directo al lamentar que el ahorro colectivo no es suficiente, si no es acompañado por educación financiera estructurada, accesible y práctica, para pensar en crear una empresa familiar.
“El ahorro colectivo forma la disciplina, la educación financiera forma el criterio y el crédito responsable forma la movilidad social. Si estos tres elementos no trabajan juntos, el crédito puede convertirse en un riesgo, pero cuando se integran se convierte en una palanca de transformación”.
Expuso que la educación financiera no es un lujo académico, sino que en la realidad es una herramienta de vida, que permite que las personas entiendan cómo funciona un crédito, cómo se calcula un interés, cómo se protege el sobreendeudamiento y cómo se convierte un préstamo en una oportunidad de crecimiento, no en una carga.
Édgar Escobedo dijo que hablar de ahorro colectivo es referirse a la movilidad social, de una aspiración humana y la posibilidad real de que una persona, familia o comunidad pueda mejorar sus condiciones de vida mediante oportunidades económicas sostenibles.
“La movilidad social no ocurre por casualidad, ocurre cuando las personas cuentan con herramientas financieras que les permiten tomar decisiones informadas y construir su patrimonio”.
Destacó que el ahorro colectivo ha sido por décadas una práctica “silenciosa, pero poderosa.
Cuauhtémoc Luna, activista, urgió a la necesidad de dar voz a las personas con discapacidad, al considerar que este núcleo debe centrarse en un enfoque económico y social de derechos.
Luna resaltó que uno de los retos más sentidos de las personas con discapacidad es la parte económica, debido a los gastos directos e indirectos de un cuidador o los ajustes que se tienen en el núcleo familiar, y recordó que Teletón -como ejemplo-, con 25 años de un proyecto para las personas con discapacidad, hay “un poco de conciencia sobre eso”, pero realmente falta mucho hacer por las personas con discapacidad.
“En el entorno de los gastos o la economía familiar para las personas con discapacidad debemos tener aparatos mecánicos. Sillas de ruedas, bastones, muletas o, en su caso, tener camas de hospital”, mencionó.
Cuauhtémoc Luna dijo que otra parte importante de los gastos de las personas con discapacidad es el pago de honorarios si se cuenta con una persona cuidadora, además de los recursos destinados a movilidad, aspectos difíciles de sostener al no contar con una verdadera inclusión laboral.
“Aunque hay prebendas fiscales en los códigos hacendarios que hacen mención de que personas con discapacidad pueden obtener beneficios fiscales, la adaptabilidad y movilidad dentro de las empresas no existe”, recalcó.
@eloisadominguez
Eloísa Domínguez, reportera, con 26 años de experiencia. Antes ha sido editora de temas internacionales, además de las secciones Seguridad y Justicia y jefa de las secciones CDMX en diversos medios impresos. Colabora también para la revista 'Buzos de la Noticia'