Desarrollan brazo robótico miniatura impulsado por algas y fotónica

Londres, Reino Unido ::: 26 de octubre de 2026 ::: Investigaciones de bionanotecnología permitieron la creación de un diminuto brazo robótico accionado mediante

algas microscópicas submarinas sensibles a la luz, capaces de movilizar pequeños objetos minerales y ubicarlos en contenedores flotantes.

Sí, parece ciencia ficción, pero investigadores de la Universidad Tecnológica de Delft (en Países Bajos) han diseñado un brazo robótico blando recubierto de este tipo de plantas que tiene la capacidad de agarrar y levantar objetos. Los resultados se han publicado en Nature Communications.
Diseñan un brazo robótico blando recubierto de este tipo de plantas que tiene la capacidad de agarrar y levantar objetos
Este diminuto apéndice realiza movimientos de flexión reversibles que se pueden controlar mediante la luz. Se trata de una tira compuesta por dos capas diferentes de hidrogel con microalgas que crecen en su superficie. Mide 2 centímetros de largo y un 1 milímetro de grosor pero cuando se expone a fuentes de luz variables puede doblarse hacia adelante y hacia atrás.

::: Levantar pequeños objetos

Según explican los autores, el movimiento de este robot puede usarse para realizar tareas sencillas como agarrar y manipular objetos pequeños, sobre todo en entornos submarinos donde son tareas complicadas.
A modo de demostración, lo utilizaron para atrapar y levantar un aro de goma y para agarrar una pequeña esfera de metal.
Lo utilizaron para atrapar y levantar un aro de goma y para agarrar una pequeña esfera de metal
Este pequeño dispositivo puede reproducir los movimientos que se dan en la naturaleza, por lo que podría incorporarse a persianas o dispositivos agrícolas que cambien su forma u orientación según la luz. Los investigadores querían explorar las posibilidades de integrar células vivas en materiales funcionales.

::: ¿Cómo lo hacen?

En concreto, las microalgas actúan sobre el dispositivo a través de su metabolismo (el cual depende de la luz).
Cuando se exponen a ella, estas plantas ionizan de forma local la red de polímeros, lo que hace que el actuador de doble capa se doble. En la oscuridad, a través de la respiración, liberan CO? que revierte la deformación.
Estas plantas ionizan de forma local la red de polímeros
Estos procesos aumentan el pH de las capas de hidrogel de forma diferente, lo que hace que la tira se doble, según explica el primer autor del estudio e investigador en las universidad holandesa, Fan Jiang.
“Cuando se apaga la luz, el combustible celular se “quema” liberando CO?, lo que hace que el pH vuelva a bajar. En 10 segundos, el apéndice ya empieza a doblarse en la dirección opuesta”, apunta.

::: Autónomos y sensibles al entorno

Esta nueva tecnología podría contribuir a la creación de sistemas robóticos blandos que sean más autónomos y sensibles al entorno a largo plazo.
Las microalgas son organismos similares a las plantas que se 'autosustentan’ porque utilizan la luz como fuente de energía a través de la fotosíntesis, lo que confiere al dispositivo el potencial de funcionar a largo plazo con un aporte externo mínimo. “Por ello, no se necesitaría mucha energía para hacer funcionar un sistema basado en esta tecnología”, argumenta la líder del trabajo e investigadora en la misma universidad Mari-Eve Aubin Tam.
“Resulta apasionante poder vislumbrar la actividad metabólica de los microorganismos de esta manera y ver cómo los materiales sintéticos traducen las respuestas biológicas de las algas en movimiento”, expresa. “

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