Venecia, Italia ::: 3 de septiembre de 2026 ::: George Clooney llegó ayer al Festival Internacional de Cine de Venecia, en su primer día de actividades de la edición 83 de la Mostra,
sin una nueva película bajo el brazo, pero con una distinción que reconoce décadas de trayectoria: el León de Oro honorífico, otorgado por el festival en reconocimiento a su carrera y a su consolidación como una de las grandes figuras de Hollywood.
A sus 65 años, el actor estadounidense recibió el galardón en una ceremonia que celebró su recorrido como intérprete, director y productor. El festival lo definió como un “artista completo, carismático, apasionado y original”, mientras Clooney aprovechó su encuentro con la prensa para hablar no sólo de cine, sino también de la situación política de Estados Unidos.
Preguntado por el gobierno de Donald Trump, el actor calificó el momento que atraviesa su país como una etapa “desafortunada” y recurrió a una palabra poco habitual para describirla: “caquistocracia”, término utilizado para referirse a un gobierno encabezado por personas consideradas poco cualificadas.
“Creo que quizá ahora mismo tenemos una 'caquistocracia’, pero saldremos adelante”, afirmó Clooney, quien se mostró optimista respecto al futuro político estadounidense. El actor consideró que las elecciones legislativas de noviembre pueden funcionar como un contrapeso y confió en que, tras las presidenciales de 2028, el país pueda recuperar “cierta normalidad”.
Clooney también criticó lo que considera una normalización de la crueldad en el discurso político. Como ejemplo, cuestionó al secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, por publicar en redes sociales una fotografía en tono de burla sobre mujeres del ejército canadiense. “¿Dónde está el sentido de la decencia en todo esto?”, cuestionó.
El intérprete reconoció que le avergüenza la situación, aunque insistió en su confianza en que Estados Unidos logrará superar esta etapa.
Su postura política no es nueva. Clooney se ha involucrado durante años en causas humanitarias, particularmente en la situación de Darfur, Sudán, y ha defendido la libertad de expresión y los derechos humanos. Junto con su esposa, la abogada Amal Clooney, fundó la Clooney Foundation for Justice, dedicada precisamente a estas causas.
En Venecia, además de recibir el reconocimiento, el actor recordó su relación especial con la ciudad, donde contrajo matrimonio con Amal en 2014 y a la que ha regresado en distintas ocasiones para presentar sus películas.
Con humor, también evocó algunos tropiezos de su carrera. Recordó el estreno de “Crueldad intolerable”, en 2003, al lado de Catherine Zeta-Jones, cuando ninguno de los chistes que prepararon para Venecia consiguió provocar la reacción esperada.
Clooney ha conocido tanto el éxito como el fracaso. Su carrera despegó internacionalmente con “ER”, antes de consolidarse en el cine con títulos como “O’Brother”, la saga “Ocean’s”, “Michael Clayton”, “Syriana” y “Gravity”. Como director, abordó la libertad de prensa en “Buenas noches, y buena suerte”, mientras que como productor obtuvo el Oscar por “Argo”.
Ahora, con el León de Oro en sus manos, Clooney suma otro reconocimiento a una carrera que, además de convertirlo en uno de los grandes galanes de Hollywood, lo ha llevado a convertirse en una voz pública sobre política, derechos humanos y libertad de expresión.