Berlín, Alemania, 15 de enero de 2026 ::: Las producciones cinematográficas de Europa lideran la preferencia
del público adulto con historias políticamente comprometidas. El auge de cintas que desafían los esquemas tradicionales ha permitido que el cine europeo gane terreno frente a los estrenos comerciales de los grandes estudios estadounidenses.
::: Películas para adultos
Los Premios de Cine Europeo (EFA) tienen lugar el 17 de enero de 2026 en Berlín. Se trata del máximo galardón cinematográfico europeo.
Las cintas de diversos países que llegan a la competencia comparten objetivos que cada vez escasean más en el cine estadounidense convencional. Son formalmente innovadoras, a menudo, inquietantes y descaradamente políticas. Y, por primera vez en años, varias son candidatas a tomar en cuenta en la temporada de premios, incluyendo los Oscar.
::: El thriller político y urgente de Jafar Panahi
A la cabeza de la lista se encuentra el drama franco-iraní de Jafar Panahi titulado"Solo fue un accidente", una película que logra combinar la comedia negra y la sátira política al ritmo de un thriller a la manera de Hitchcock. Vahid, un expreso político, cree reconocer al hombre que una vez lo torturó.
Impulsivamente, lo secuestra y lo lleva al desierto para enterrarlo vivo. Pero en prisión Vahid siempre llevaba los ojos vendados. No puede estar seguro de tener la persona correcta. Así que, con el hombre atado y amordazado en la parte trasera de su camioneta, recorre la ciudad, recogiendo a otros expresos y debatiendo sobre si vengarse o compadecerse.
Es una "road movie" de humor negro cada vez más inquietante. Realizada después de que el propio Panahi cumpliera siete meses de prisión por "propaganda antigubernamental", la cinta es un ataque frontal contra el autoritarismo.
Con las protestas en Irán y la escalada de violencia estatal, "Fue solo un accidente" resulta dolorosamente urgente. Panahi fue condenado en ausencia a otro año de prisión y dos años de inhabilitación laboral, y declaró que tiene la intención de regresar a Irán después de la temporada de premios cinematográficos, sean cuales sean las consecuencias.
::: Cine en el fin del mundo
Si la película de Panahi es un thriller político disfrazado de rompecabezas moral, "Sirat", de Oliver Laxe, es más extraña y elemental. Un padre busca a su hija desaparecida en la escena "rave underground" de Marruecos.
De repente, el panorama cambia. Llegan militares. Parece estar en marcha algún tipo de conflicto global, aunque la película nunca explica exactamente qué ha sucedido. El padre, su hijo pequeño y un grupo de "ravers" huyen al desierto en sus autocaravanas.
Hay en "Sirat" una hibridación de géneros desgarradora: mitad película de persecución postapocalíptica, mitad thriller existencial, todo ello impulsado por una implacable banda sonora tecno del artista electrónico berlinés Kangding Ray.
La programación de EFA de este año también incluye películas con un registro más tranquilo e íntimo. El melodrama noruego "Valor sentimental", de Joachim Trier, y la epopeya de época alemana "Sound of Falling", de Mascha Schilinski, priorizan al personaje y la emoción sobre la trama y la acción.
La película de Trier se centra en Gustav Borg, otrora aclamado director de cine (interpretado por Stellan Skarsgård, quien acaba de ganar un Globo de Oro por el papel), que atraviesa una crisis personal y creativa e intenta reconectar con su hija adulta (Renate Reinsve), de la que se ha distanciado y que ahora es una actriz famosa. Su solución es, como era de esperar, desafortunada: escribe una película para ella, con la esperanza de revitalizar su carrera y reparar su relación. Cuando ella se niega, Borg considera reemplazarla por una estrella estadounidense (Elle Fanning) y reescribir el proyecto en inglés.
La película roza la sátira de la industria cinematográfica —hay ecos de Bergman y Fellini—, pero su núcleo emocional es crudo y personal. Ganadora del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cine de Cannes, es devastadora: una película sobre cómo el arte a veces puede expresar lo que las personas no pueden decirse a la cara.
El drama suizo de Petra Volpe, "Turno de Guardia", convierte la crisis de cuidados de personas en una auténtica pesadilla a través de una enfermera soltera (Leonie Benesch) durante una agotadora noche.
"La voz de Hind Rajab", de Kaouther Ben Hania, confronta al espectador con la desgarradora historia real del asesinato de una joven en Gaza, rechazando la comodidad de la abstracción y la distancia.
Incluso "Bugonia", la película excéntrica de Yorgos Lanthimos, utiliza su historia de teorías conspirativas y paranoia alienígena como herramientas para la sátira social en lugar de la evasión.
::: De Europa a los Oscar
Este tipo de cine siempre ha sido fundamental para la identidad de la EFA, pero concretamente este año, las películas que concurren tienen una gran repercusión más allá de Europa.
Aunque antes se consideraba demasiado austero, político o especializado, el cine europeo está volviendo a marcar la pauta global.