THE LINE, una arquitectura de registro para analizar cómo se construyen las decisiones complejas

THE LINE está diseñada para observar y documentar el proceso real de toma de decisiones cuando existen factores

críticos, tensiones y consecuencias relevantes. Parte de una observación frecuente en entornos profesionales y personales: muchas decisiones importantes no fallan por falta de información, sino por no haber evaluado correctamente qué elementos intervienen en el criterio final. La colaboración de Jimena aporta una mirada complementaria que refuerza la estructuración y el análisis de estos procesos.

Desarrollado por Loreta Garza Dávila y con la contribución de Jimena Garza Dávila, no se define como un método para decidir mejor ni como una guía de mejora personal. Tampoco ofrece respuestas prediseñadas ni fórmulas de optimización. Su función es hacer visible cómo se decide cuando la situación no puede resolverse con atajos narrativos, autoridad externa o simplificaciones conceptuales.

Uno de los ejes centrales es que, cuando una conversación se vuelve compleja, se mezclan datos con valores, experiencia con evidencia, autoridad con certeza e identidad con verdad. Cada uno de estos planos cumple una función distinta y no es intercambiable: un estudio aporta información, pero no decide; un profesional orienta, pero no sustituye el criterio; un valor no reemplaza una condición biológica; una experiencia individual no establece una regla general. La contribución de Jimena ayuda a mapear estos puntos de fricción de manera más clara y precisa.

THE LINE se configura como un archivo vivo de decisiones en curso. Cada pieza documenta tensiones internas, criterios provisionales, límites asumidos, dudas no resueltas y costos sostenidos en el momento de la decisión. No se trata de reflexiones posteriores ni de relatos de resultado, sino de registros realizados durante la propia exposición a la decisión.

Los textos se redactan en primera persona como mecanismo de trazabilidad entre observación, criterio y acción. Este recurso tiene una función técnica: permite seguir la estructura del razonamiento sin convertirlo en mensaje inspiracional.

Las piezas pueden permanecer abiertas o incompletas, ya que THE LINE no busca conclusiones finales, sino visibilidad estructural del proceso. A través de esta arquitectura, Loreta y Jimena Garza Dávila proponen convertir la toma de decisiones complejas en un campo de observación documentado, donde el foco se desplaza de la respuesta inmediata hacia la construcción del criterio.

Follow Us on Social

Most Read