Reflexionan sobre el papel del bibliotecario en México

Ciudad de México, México ::: 1 de mayo de 2026 ::: En el marco de la Fiesta del Libro, la UNAM fue sede

de un conversatorio para analizar la importancia de los bibliotecarios en la preservación del conocimiento. Académicos resaltaron su labor como guardianes de la memoria histórica y facilitadores del acceso a la lectura en el país.

 En la sesión, Rafael Castañeda García, investigador del IISUE, ofreció un recorrido histórico que permitió situar al bibliotecario como un actor central en la construcción del conocimiento. Lejos de la imagen tradicional que lo limita a una función operativa, el bibliotecario fue presentado como un agente activo, con responsabilidades que han evolucionado desde el periodo colonial hasta nuestros días.
A partir de fuentes primarias, se evidenció que, desde el siglo XVIII, el oficio implicaba tareas especializadas: elaboración de inventarios, clasificación de acervos, control de préstamos, resguardo físico de los materiales, así como participación en procesos de adquisición e intercambio bibliográfico, incluso a nivel internacional.
Históricamente, el bibliotecario fue, en muchos casos, un estudiante avanzado o un clérigo que desempeñaba esta función como parte de su formación, frecuentemente bajo esquemas de beca más que de remuneración formal.
En el siglo XX se consolida un proceso de profesionalización y, de manera paralela, una feminización del oficio. Los registros documentales permiten identificar algunos de los primeros casos de mujeres bibliotecarias en México a inicios del siglo pasado, lo que refleja cambios más amplios en el acceso a la educación y al ámbito laboral.
El conversatorio también permitió reflexionar sobre la dimensión social de las bibliotecas. Más allá de su función como repositorios, han sido históricamente espacios de encuentro, estudio y mediación cultural. Incluso en contextos recientes, como la pandemia del 2020, las bibliotecas demostraron su relevancia para la continuidad de las actividades académicas, evidenciando que no puede concebirse una institución educativa sin estos espacios ni sin quienes los sostienen.
En este marco, Guadalupe Vanessa Gutiérrez Hernández, coordinadora de la biblioteca del IISUE, subrayó que la historia del libro es también la historia de quienes lo han protegido frente al olvido, la censura y la pérdida. El conversatorio, moderado por Eva Montoya López, académica de la biblioteca, constituyó un espacio académico enriquecedor, al vincular la discusión con las colecciones del IISUE y propiciar un diálogo activo entre el ponente, estudiantes de Bibliotecología e Historia, así como integrantes de la comunidad universitaria.
En este sentido, la conmemoración del Día Internacional del Libro invita no solo a celebrar a los textos, sino también a reconocer a quienes hacen posible su permanencia. El bibliotecario, como “guardián del libro”, continúa siendo una figura clave en la vida académica y cultural, cuyo trabajo articula memoria, conocimiento y acceso a la información.

Follow Us on Social

Most Read