Registra México repunte letal de tos ferina

Ciudad de México, México ::: 14 de abril de 2026 ::: Autoridades sanitarias reportaron el fallecimiento de 72

infantes por esta enfermedad respiratoria durante el último año, duplicando las cifras del periodo anterior. A pesar de la atención en el sarampión, la "tos de los 100 días" muestra una peligrosidad devastadora en menores de un año.

 El 90% de los decesos fueron bebés que no recibieron protección inmunológica en la etapa gestacional, mostrando no sólo una falla en la vacunación infantil, sino también en la salud materna.
A diferencia de otros padecimientos que han logrado ser erradicados, la tos ferina nunca se fue de México, pero su control pendía de un hilo: la vacunación.
Entre 2015 y 2018 se registró una tendencia a la baja en los contagios; sin embargo, esto se vio interrumpido por un apagón estadístico en la recolección de los datos, derivado de la pandemia del coronavirus a nivel mundial.
Tras este vacío en las cifras, el regreso de la enfermedad fue alarmante: no sólo presentó un repunte, sino que superó las cifras de los últimos años, poniendo en evidencia la grieta en los esquemas de inmunización en los infantes.
En 2025 se registraron mil 596 casos confirmados de esta enfermedad bacteriana, tres veces más que en 2024, distribuidos en 31 de los 32 estados de la República, de acuerdo con los datos de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud. Todos los días, en promedio, se reportaron ante las autoridades sanitarias cuatro contagios. Dos de cada tres eran bebés que aún no cumplían el primer año de vida.
Aunque estas cifras marcan un nuevo récord en las estadísticas de salud, es probable que estén muy por debajo de la realidad.
"La tos ferina es muy difícil de diagnosticar, porque si no se llega en un momento en específico de la infección no sale positivo", explica Rodrigo Romero Feregrino, coordinador de la Asociación Mexicana de Vacunología.

::: El desplome de la vacunación
El aumento de la enfermedad responde a una combinación de factores estructurales, pero los especialistas aseguran que la razón principal de este pico vivido en 2025 fue la baja inmunización en niños y mujeres embarazadas.
"Lo que pasó con la tos ferina en México es un llamado de atención a los servicios de salud y a las autoridades para reforzar y garantizar la vacunación, porque un factor clave fue la insuficiencia de vacunas", asegura el infectólogo Édgar Pérez Barragán.
Hasta el cierre de 2024, sólo siete de cada 10 menores de un año contaban con el esquema completo de vacunación, de acuerdo con datos del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia); además, en siete de los 32 estados de la República menos de 50% de la población objetivo tenía el esquema completo de la vacuna hexavalente, la cual protege contra seis enfermedades, entre ellas la tos ferina, y se aplica entre los dos y los 18 meses.
Esta falta de inmunización se reflejó en la letalidad de la enfermedad durante los últimos años, dejando a la población infantil expuesta a un padecimiento que, aunque menos contagioso, es 13 veces más letal que el sarampión. Mientras que en 2018 se reportaron dos fallecimientos por cada 100 contagios, para 2025 esta cifra subió a cinco. Esto significa que uno de cada 20 niños contagiados sucumbieron ante la infección.
Puebla, Baja California, Jalisco, San Luis Potosí y Campeche registraron los datos más alarmantes.
Actualmente se tiene el registro de apenas 72 contagios de tos ferina en lo que va de 2026, una cifra que contrasta con la tendencia que se reportó en 2025, pero el reto para las autoridades de salud en México ya no se limita sólo a cómo frenar los virus, sino cómo reconstruir el sistema actual de vacunación.

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