Por cuarto sexenio consecutivo, el Estado mexicano está perdiendo la guerra contra el crimen organizado, sin que se vea un mínimo de esperanza para alcanzar la pacificación del país.

La marca Bienestar se extiende peligrosamente en México, donde el gobierno está intentando a toda costa asumir el control de todos los resortes que mueven al país, con buenos dividendos políticos pero nulos resultados prácticos.

La autonomía del Banco de México, la reforma tributaria y el presupuesto 2022 son sin duda las grandes preocupaciones que dejan los cambios en la Secretaría de Hacienda y la propuesta para el nuevo titular del banco central.