Obliga a revisar la cooperación de Seguridad México-EU, la muerte de los 2 Agentes de la CIA en Chih.
Se volvió a tensar la liga del histórico respeto a la Soberanía Nacional que exige el gobierno de México al de Estados Unidos, con el lamentable accidente ocurrido en la sierra de Chihuahua donde murieron dos agentes de la CIA y dos mandos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) adscrita a la Fiscalía, al desbarrancarse el vehículo en que regresaban a la ciudad tras descubrir y desmantelar enorme narco laboratorio donde se elaboraban Fentanilo y otras drogas sintéticas que según trascendió, pertenecía al Cartel de Sinaloa.
El trasfondo es que el gobierno de la Presidenta Sheinbaum ya ordenó investigar si la presencia de los agentes de la CIA en éste fatal operativo violó o no, la Constitución o la Ley de Seguridad Nacional, puesto que cualquier operación extranjera en nuestro país debe tener autorización federal.
Esto ocurre al saberse que los agentes de la CIA que realizaban investigaciones por su cuenta en el Estado con la cobertura de “capacitar” a los mandos de la AEI, habían descubierto el narco laboratorio en la sierra y se pusieron de acuerdo para “aventarse el tiro de reventarlo”, sin que sepamos si los autorizó o no la gobernadora panista María Eugenia (Maru) Campos Galván quien que por razón natural está en serio predicamento, pues se reitera que ese tipo de operativos solo pueden hacerse con autorización federal.
Insisto -por ser como es la Presidenta Sheinbaum- si se confirma que no hubo tal autorización federal para que los dos agentes de la CIA participaran en el operativo del narco laboratorio desmantelado, puede haber reclamos diplomáticos formales o restricciones a la cooperación en seguridad y combate a los Cárteles con EU ya que lo más delicado en nuestras relaciones es el principio de la “no intervención” que evidentemente se habría violado.
Y lo que también podría ocurrir es que México limitara el acceso de agentes de la DEA, CIA, FBI, etc. exigiendo protocolos más estrictos y transparentes para permitir operaciones conjuntas en nuestro país. A su vez, como respuesta el gobierno del Presidente Trump podría presionar más con éste incidente para justificar mayor intervención exigiendo resultados más contundentes en la lucha contra las drogas.
En lo personal, por muchos detalles que he logrado integrar, me atrevo a apuntar que la cooperación en el combate al narcotráfico entre México y Estados Unidos no va a disminuir ni menos a desaparecer porque es estratégica para ambos países, pero sí puede cambiar.
También se advierte que habrá más control político por parte del gobierno mexicano con menos margen de acción directa de las Agencias gringas, pero sí habrá mayor intercambio de inteligencia más no participación operativa. Y dentro del país, habrá firmes precisiones para definir la participación de las y los Gobernadores en éste sensible tema de la lucha contra las drogas.
ADENDUM:
Por último, considero que éste lamentable evento de Chihuahua no romperá la liga de la relación bilateral que mantenemos con Estados Unidos, aunque por supuesto que sí subirá el costo político de la cooperación en seguridad, reforzará las tensiones estructurales de soberanía contra seguridad compartida y puede llevar a una cooperación más limitada, más regulada y más opaca.
Ojalá y esto lo aclaren pronto en buenos términos nuestra Presidenta Sheinbaum y el Presidente Trump para no afectar la revisión del T-MEC que será a mediados de año.
Abraham Mohamed Z,
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