Brexit, causas y efectos

 

loblanco 

    El tema Brexit es sin duda alguna sinónimo de aristas diversificadas; primeramente, pone en duda las alianzas que al paso de las décadas han logrado conformar distintos bloques económicos en el mundo, y en seguida, nos conduce a formularnos diversas interrogantes, tales como: ¿Qué tan

benéfico hoy en día es estar obligado por algún tratado o unión internacional? ¿Será entonces mejor levantar

barreras y bastarse a sí mismo como nación?  ¿Qué tan veraces resultan los ejercicios de referéndum, plebiscito o consulta ciudadana (hablando de lo estilado en México) al momento de tomar una decisión de gran calado para una nación? 

     La realidad es que una potencia mundial, Reino Unido, ha decidido abandonar una de las agrupaciones internacionales más importantes del orbe (se prevé que para octubre David Cameron el actual Premier y artífice directo de este suceso termine su encargo e Inglaterra comience otro mandato sobre una nueva perspectiva),  también es y será cierto que un suceso como éste marcará una pauta ya sea para replicarse en otras latitudes o para tomarse de ejemplo y no repetirse por ninguna manera. Sin embargo, cabría allegarse de elementos que muestren más el entramado sobre el que se da una decisión como esta, para poder comprender sus orígenes y las repercusiones que de ella emanen.

     Como causa, es posible referirse a un sin número de circunstancias, sociales, económicas y por supuesto políticas, pero si observamos con detenimiento y objetivamente; podremos mencionar que el génesis de esta vorágine es en definitiva, el “miedo”, si, ese que hizo a David Cameron recurrir a dos referéndums en tan corto tiempo, uno para aprobar la independencia de Escocia y otro la referida salida de Reino Unido de la UE, ambos con la finalidad de legitimarse, de soportar a su partido que iba en declive en las preferencias electorales, y ese mismo miedo, fue el usado por Boris Jhonson para capitalizar una campaña de Xenófoba y retrograda usando como vehículo, una de las armas más peligrosas en política: El Populismo. Así, con el slogan “Let’s take back control” (Retomemos el control) y sobre una campaña guiada como en Estados Unidos a través del odio a los migrantes, la ansiada liberación de Bruselas, el terrorismo y la mejora de servicios públicos que actualmente ven mermados sus potenciales recursos por los mismos migrantes, sorpresivamente, Gran Bretaña se entrega a la incertidumbre a través de la decisión levemente mayoritaria de un sector de población que no representa propiamente el futuro de ese país, pues tratase de mayores de 60 años y sectores no urbanos, donde efectivamente no ha permeado con la intensidad necesaria la educación y la información, pero a contrario sensu, si el tsunami populista, que ha demostrado siempre adherirse tan fácilmente a una mente con pocas bases y muchos temores y además, donde el viejo sentimiento nacionalista es reavivado a través de promesas que exaltan el sentimiento de pertenencia a la Isla.   

     Las consecuencias has sido variadas y para Inglaterra lo son también inciertas, tan solo la libra esterlina cayó más de 10% horas después de darse a conocer la noticia y hay quienes ven en este momento la coyuntura necesaria para que Escocia e Irlanda se independicen sin mencionar que la Unión Europea exige su pronta salida para evitar más desequilibrio. Ese mismo colapso financiero se extendió a nivel mundial, golpeando innumerables sistemas financieros,  llegando a México traducido en un alza record del dólar y en un recorte al gasto público por un monto de por 31 mil 715 como medida preventiva para mantener un economía fortalecida.

En suma, hay una gran lección que un suceso como este muestra a todo el mundo, y resumido seria que cualquier posibilidad es cierta, para bien o para mal. Nuestro país debe ser observante de como el vehículo del populismo gana adeptos a través de falsas promesas y se traduce muchas veces en decisiones catastróficas.