50 mil muertos son muchos, el crespón negro debería colgarse en el zócalo, en esta guerra se está perdiendo a mexicanos muy valiosos, todos inocentes, todos víctimas. Ninguna justificación sobre el previo estado de salud de los que fallecieron merece la sutil atenuante del gobierno de que: "muchos ya estaban enfermos”. 

Sé que el tema de la opacidad no le preocupa al Presidente de México, lleva mucho con el mantra de que él y sólo él es transparente, incorruptible. Será muy difícil convencer de que no es así, basta con leer la línea de tiempo y la discursiva para comprobar la facilidad con la que ha dilapidado su bono. 

Comienza la primera temporada de Netflix, todo un culebrón, “EL CANTO DE LOZOYA”. La serie promete ir de latido a latido en una pista que seguramente provocará ataques cardíacos en muchos espectadores,