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SE COMENTA SOLO CON... 
Hay que tomar acción rápido y de la manera correcta. La violencia continúa en
aumento, los robos a casa-habitación se dan a cualquier hora del día con pistola en mano, los secuestros acaban en tragedia. Pero más allá de eso, en comunidades aisladas, allá en las serranías, los niños y las mujeres están siendo adiestrados en el uso de armas de fuego para evitar ser atacados por crimínales que se disputan el territorio con motivo del narcotráfico. Y no estoy refiriéndome a las autodefensas michoacanas. Son comunidades muy marginadas que padecen los abusos de narcotraficantes ante la ausencia de autoridad. Pero por el otro lado podemos observar con preocupación la conducta del Presidente López Obrador, tranquilo, tolerante, complaciente ante la agresión y humillación a los soldados mexicanos en Michoacan y hay de decirlo, si le falto gallardía al mandatario para responder a este agravio, el Secretario de la Defensa Nacional dejó al abandono a miles y miles de soldados que han sido formados para la defensa de los valores patrios, de la soberanía y de la seguridad nacional. Son jóvenes que dan honra al uniforme y lo que esto representa. Pero Los Altos mandos dejan un mensaje gravísimo, “mandar al diablo a las instituciones” incluyendo a los militares. Esta degradación de la convivencia social con factores de ataques y asaltos, está desesperando a las familias que encienden su televisor para encontrar respuestas de por qué mutilaron a sus hijos y solamente ven a un Presidente que pide a los malos portarse bien para que no enojen a sus madres. El país si necesita una reconciliación pero con las leyes, con la justicia, con los valores y con la educación. Sin estos elementos iremos en caída libre. Ya no creemos eso de que somos más que los malos, porque entonces siendo ellos menos nos tienen a todos arrodillados y con la pistola en la sien.