Se mueve el tablero

El propio gobierno y Morena están generando las condiciones para que el tablero político nacional se esté moviendo,

quizá más aceleradamente de lo que se pensaba. Y hay razones: la presidenta (con a) para muchos millones ya claudicó al cargo. Las mañaneras están cargadas de desinformación, respuestas como “no estoy enterada” acusaciones infundadas a otros gobiernos y maquillaje de cifras en donde se demuestra el nivel de crisis en la que se encuentra el país.

 Hacer creer que no hay oposición ha sido un gravísimo error. Encuestas señalan un sólido crecimiento del PRI que, a través de Alejandro Moreno, recuerda la fortaleza de gobierno y administración de los recursos nacionales cuando estaban en el poder. Estos señalamientos no tienen manera de contradecirlos ni negarlos. La infraestructura en todo el territorio, la creación de instituciones, los mecanismo de protección sanitaria, los planes y proyectos educativos, la creciente imagen de México en el concierto internacional, el experimentado andamiaje político, la seguridad pública y la fortaleza de las Fuerzas Armadas, las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y los bloques asiático, europeo y latinoamericano, la evolución de los sistemas de información y comunicación satelital, en fin, estos y muchos resultados que hoy la presidenta (con a) no solo se niega a aceptar sino que delata que no existieron. El
Embate contra los delincuentes no es tan determinante como lo hacen con los opositores políticos. Al propio Alejandro Moreno lo han difamado, hostigado, perseguido e insultado sin pruebas de las acusaciones que con todo el poder del gobierno no han podido ni siquiera desaforarlo. El hecho de que en ya dos sexenios ningún político de primer orden o cómplice del crimen organizado haya sido arrestado deja abierta la puerta a las sospechas y más aún cuando se sabe que en estos periodos han alimentado, dado fuerza, proyección y cobijo a una serie de carteles del narcotráfico convertidos en los más poderosos y violentos del mundo. Esto no podría suceder sin la sociedad perversa entre los que gobiernan y los que asesinan. Las redes del tráfico, los caminos y las rutas de las drogas, su dinero y armas, se manifiestan principalmente por las aduanas. Los sembradíos están identificados y recientemente los campos de incineración humana y los narcolaboratorios evidencian las mentiras que amlo salpicaba con sus otros datos que le permitían burlarse hasta de las tragedias. “ Ahí tienen sus masacres” declaraba satisfecho entre risas y manoteos. Más de 200 mil asesinados y casi el mismo registro para los desaparecidos marcan la irresponsabilidad de amlo y la protección de Sheinbaum. El sexenio de amlo concluyó como el más letal y violento en la historia moderna de México. Seré claro, cada quince minutos mataban a un compatriota y amlo saludando a la mamá de Chapo en una de las estampas más hirientes y ofensivas para el país. No hay que perder de vista, lo reitero, que poco a poco el tablero lo está moviendo el PRI. Tiempo al tiempo para el 2027.


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