GUERRERO ABANDONADO A SU SUERTE

sinpunto

Guerrero acaba de perder al mejor de sus hombres. Armando Ríos Piter decidió no contender por la candidatura de su partido a causa de las complicidades de la dirigencia nacional con Ángel Aguirre Rivero, quien al parecer cuenta con la venia de Carlos Navarrete para regresar y que proceda a blindar su gestión porque no les conviene políticamente que lo

metan a la cárcel. El senador Ríos Piter le dio a la dirigencia nacional perredista una lección de congruencia y de decencia política, lo que el grupo de “Los Chuchos” que detenta la dirigencia nacional desde hace algunos años nunca podría hacer. Y no es que el guerrerense se quiera curar en salud, porque desde hace muchos años se ha preparado para el momento en que competiría porque tiene muy en claro lo que necesita Guerrero.

Los Chuchos tienen que detener, a toda costa, la debacle del perredismo porque la elección está a la vuelta de la esquina y se avizora que pierdan la mitad de las curules que actualmente detentan. La explicación a esta decisión del señor Navarrete es que el gobernador Rogelio Ortega resultó altamente incompetente y está llevando a Guerrero a un estado de crisis sin precedente. El timorato gobernador interino resultó minúsculo ante los problemas que ha enfrentado, pero también hay que decir que hasta ahora no ha dado una sola muestra de que tiene al menos la intención de hacer la talacha. Para decirlo de otra forma, no es lo mismo estar en un aula que resolver problemas de gobierno.

No tan solo observa tranquilo la forma en que la CETEG destruye la precaria economía de las región centro y los polos turísticos, sino que ahora es el principal impulsor de la excarcelación de Néstora Salgado, aquella mujer que mantenía una cárcel privada en Olinalá, y en las que encerraba a quienes no pagaban las cuotas que les imponía. El extravío ideológico y gubernativo del señor Ortega resulta evidente, pero más lo es su perversa intención de preparar el camino para que otro timorato, como es el caso del actual rector de la Universidad, pretenda ser gobernante por seis años. Vaya con los ineficientes que solamente han venido a entrampar aún más el galimatías en que se ha convertido guerrero.

Si alguien tiene culpa de lo que ocurre en Guerrero, es el señor Ángel Aguirre Rivero, a quien el vulgo dio el epíteto como “Ángel agarra dinero”, por su proclividad a la realización de negocios con los recursos públicos. Ese es el hombre que ahora pretende regresar para “limpiar el cochinero” que dejó cuando fue obligado a irse.

Al perredismo encabezado por Navarrete poco le importa la pobreza alimentaria de casi dos millones de guerrerenses porque primero está el proyecto de salvación del partido, al fin y al cabo que ya se acostumbraron a mal no comer y unos cuantos meses más no los volverá más famélicos de lo que ya están. Negro el panorama para los guerrerenses por donde se le quiera ver gracias a las graciosas complicidades del Partido de la Revolución Democrática. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.