EL PEJEBATRES

sinpunto

Pareciera que el tabasqueño regresa por sus fueros. La hiperactividad de Andrés Manuel López Obrador es algo que le hacía falta al escenario político mexicano, pero ahora que anda repartiendo candela por todos lados algunos muestran signos de preocupación por el deterioro que haya sufrido su corazón después del infarto que lo mantuvo

alejado algunos meses de la actividad política. Lo que no entienden es que en todo este tiempo el señor López puso a su principal aliado a trabajar y a practicar sus propios códigos comunicativos para que pueda parecerse y mimetizarse lo más posible, y echar a andar así, la segunda edición pero remasterizada del hombre que en los últimos años ha dado muestras de lo que se tiene que hacer para mantenerse en el gusto de los desposeídos.

Andrés Manuel López Obrador tiene ya un doble, y no fue su hijo finalmente quien se encargará de imitar su discurso y fustigar a los enemigos de su proyecto, porque hay que decir que el señor de los segundos pisos observa prácticamente a todos como enemigos y no como adversarios políticos. Martí Batres Guadarrama señaló que en Morena no confían en el PRD porque su ruta no está en la izquierda ni a favor del pueblo de México. Y no es que el señor Batres se haya convertido en un experto en el tema de las ideologías, es más, me atrevería a señalar que ni siquiera entiende de ello, pero para eso tiene a su maestro, a su guía, el que le señala cómo se tienen que lanzar las arengas y culpar a los demás de las tribulaciones del país como una forma de seguir manteniendo viva la lealtad de los jodidos.

Ya encarrerado el señor Batres afirmó que “no pueden ir con el PRD porque prefirió ir con un frente de partidos de derecha que se llama Pacto Por México, que en realidad es un pacto contra México”. Creo que en algunas ocasiones el señor Batres dará muestras de lo que es una buena “cantinfleada” porque no domina todavía a cabalidad el estilo y la forma que tiene su ahora guía moral para fustigar a los adversarios. Lo peor de todo es que ni siquiera entiende muchas de las cosas del otro, pero con seguridad pondrá todo su empeño para moldear sus mapas mentales acercándose lo más que pueda a la forma de razonar del tabasqueño.

Nunca las segundas partes fueron buenas, y en el caso que nos ocupa no creo que el señor Batres llegue siquiera a parecerse al señor López. Es más, ni siquiera creo que pueda ser un buen imitador, y no porque el tabasqueño sea un  modelo difícil de imitar, sino porque no tiene la capacidad para mimetizarse con un personaje que aunque resulta prácticamente único, su discurso es cambiante de acuerdo a la circunstancia, y en eso de aprender bien el señor Batres tampoco es experto. Recordemos que durante su preparación profesional prefirió los paros y los plantones antes que el aprendizaje, y eso le permitió liderar una parte del Consejo Estudiantil Universitario, etapa que para desgracia de ellos muchos no han sabido superar. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.