SISTEMA EDUCATIVO PATETICO

sinpunto

Observar que el dinero de los contribuyentes ha sido tirado a la basura me resulta patético. Y no es que pretenda que la eficiencia gubernamental se convierta en una constante, porque en este país eso nunca sucederá a causa de lo perniciosa que resulta la práctica política que privilegia el interés de los grupos enquistados en el poder, en

los partidos, o en la representación popular, y en sus cofradías antes que en la gente. México es el paraíso de aquellos que buscan edificar fortunas al amparo del poder porque aquí hacer negocios desde la esfera pública es tremendamente fácil a la vez que impune. Los casos en que se ha criminalizado a los corruptos han sido pocos, y responden más a venganzas políticas que a una verdadera cruzada para imponer la probidad en el manejo de los recursos públicos. Para decirlo de otra forma, este país nació de un acto de corrupción y parece que seguirá por el mismo camino.

Pasaba yo por las inmediaciones del monumento a la Revolución y de pronto me encontré en la explanada posterior una especie de “ciudad perdida”, figura con la que identificamos los lugares donde la pobreza y la marginación están por encima de los servicios que debe entregarnos la esfera gubernamental. Quienes protagonizan ese indefinido plantón son maestros que debieran estar educando a nuestros hijos., que para eso les pagamos, pero lamentablemente su impreparación los hace convertirse en especialistas de la reyerta y la protesta permanente de las facciones disidentes que se aglutinan en lo que denominan la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

La mejor muestra de su impreparación es que el 24% de los maestros mexicanos de secundaria no se siente preparado para realizar su trabajo, según una encuesta realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. El Estudio Internacional sobre la Enseñanza y el Aprendizaje, que indica que el país cuenta con la menor proporción de profesores de secundaria que tienen preparación académica menor a la universitaria, con el 9%. En cuanto a la formación magisterial, el país cuenta con la menor proporción de maestros que reportan haberla completado con 62%. Esto demuestra el grado de insatisfacción que tenemos en el sector educativo, y sobre cuyos integrantes se finca la esperanza de un futuro mejor para nuestros hijos.

La realidad es que eso explica por que quienes tienen la posibilidad de enviar a sus hijos a instituciones educativas privadas lo hacen sin pensarlo y sin consultarlo. No es que no nos gusten los maestros, simplemente porque se la pasan mucho tiempo en las calles sumándose a protestas, en la mayor parte de las veces, que nada tienen que ver con la educación. Yo estudié en escuelas de gobierno pero eran los tiempos en que la vocación magisterial estaba por encima de los intereses gremiales e ideológicos. Mis hijos son excelentes profesionales, y confieso que los envié a instituciones privadas porque el sector público hoy resulta patético. Aunque eso no les guste a muchos- Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.