Claroscuros para el gobierno federal en 2014

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El presidente Enrique Peña Nieto,  dijo que el 2014 fue un año de claroscuros para su gobierno, con multimillonarias inversiones en infraestructura, desarrollo de programas sociales históricos, pero con 365 días envueltos en sucesos de violencia y muerte que despertaron a la sociedad.

Por lo anterior el periódico El Punto Crítico le presenta estimado lector los 10 sucesos más importantes que marcaron el gobierno del político mexiquense durante el año que se fue, pertenecientes a los rubros económico y por supuesto de seguridad que cambiaron el panorama de la nación.

En orden cronológico el 9 de enero del 2014 el primer mandatario dio un mensaje a la nación para recordar que gracias al gran esfuerzo de los legisladores, empresarios y sociedad se lograron “las reformas constitucionales” que permitirán el crecimiento del país.

Trasmitido en cadena nacional, aseguró que el petróleo seguirá siendo de los mexicanos, recalcando que  PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad, como empresas del Estado, podrán contribuir con más fuerza y modernidad, al desarrollo del país como sucede a partir de este 2015.

Después el 23 de enero Peña Nieto viajó a Suiza para participar en el Foro Económico Mundial de Davos para decirles a los dueños del mundo que “México es un país que se está moviendo, que se está transformando en democracia; invitándolos a invertir aprovechando los beneficios de las reformas estructurales.

Más adelante el 4 de febrero los levantamientos armados en el estado de Michoacán en contra del narcotráfico obligaron al priista anunciar un programa de rescate para la entidad a través de la creación de la Comisión para el Desarrollo Integral para Michoacán que le cuesta a la presente administración por año 45 mil 500 millones de pesos en distintos programas en diferentes rubros.

Dicha coordinación encabezada por Alfredo Castillo Cervantes, ex procurador mexiquense recordó la importancia  para hacer valer la ley y recobrar el orden en todos los ámbitos, usando  la fuerza pública, pero con el apoyo de obras y acciones que impulsen el desarrollo social y económico de la entidad.

Más adelante el 19 de febrero el gobierno mexicano celebró en Toluca, Estado de México la Cumbre de Líderes de América del Norte donde  los presidentes de México y de Estados Unidos, Enrique Peña Nieto y Barack Obama, y el Primer Ministro de Canadá, Stephen Harper, acordaron una serie de acciones para impulsar la prosperidad compartida e incluyente en los tres países, y hacer de Norteamérica la región más competitiva del mundo.

Anuncios de grandes inversiones

Al reconocer durante los primeros meses del 2014 que las reformas estructurales transformarían a México, el presidente Enrique Peña Nieto decidió anunciar los meses consiguientes inversiones en infraestructura, sin embargo los hechos violentos en iguala Guerrero evitaron el cometido.

El 28 de abril el presidente de la República encabezó la presentación del Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018, que prevé una inversión global de 7.7 billones de pesos; es decir, 7.7 millones de millones de pesos, afirmando  es “la hoja de ruta que ya guía nuestros esfuerzos para edificar el México moderno y competitivo que queremos todos los mexicanos.

Señaló que el desarrollo de infraestructura es una de las máximas prioridades del gasto público; es una de las decisiones de gobierno más trascendentes para detonar el crecimiento del país y mejorar la calidad de vida de todos los mexicanos.

Dos meses después el 7 de julio el ejecutivo federal ante el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, puso en marcha el Programa Frontera Sur, que tiene como propósitos proteger y salvaguardar los derechos humanos de los migrantes que ingresan y transitan por México, así como ordenar los cruces internacionales para incrementar el desarrollo y la seguridad de la región, legalizando hasta cierta medida el paso de migrantes centroamericanos por el país.

Para terminar con las buenas noticias, el 2 de septiembre en Palacio Nacional el ejecutivo federal presentó su Segundo Informe de Gobierno para decir que México se convertiría en una nación con enorme potencial para crecer, destacando que las reformas estructurales eran la llave para lograrlo.

En tanto, indicó que nadie debe mantenerse al margen de esta transformación y que todo mexicano debería asumir su responsabilidad y, al mismo tiempo, entender que México es su gente; que un mejor país depende del esfuerzo de todos y cada uno de nosotros.

Lo oscuro del año 2014

Curiosamente siguiendo la línea del tiempo y el presidente Peña Nieto confiado de que su gobierno iba viento en popa, los últimos cuatro meses del 2014 fueron desastrosos con los eventos de Tlatlaya, Estado de México, el conflicto politécnico, los asesinatos de Iguala y el paso del huracán Odile que golpeó la península de Baja California Sur.

El 16 de septiembre al enterarse del desastre que fue filmado en vivo por muchos video aficionados, el presidente Enrique Peña Nieto supervisó  las acciones que llevaron a cabo las dependencias federales para auxiliar a la población afectada por el huracán “Odile” en Los Cabos, Baja California Sur, e informó que el gobierno de la República trabajaba conjuntamente con las autoridades estales para que se recuperen lo antes posible las condiciones de normalidad en el estado y que se restablezcan los servicios de electricidad, agua potable, comunicaciones y abastecimiento de víveres que fueron destrozados casi en su totalidad, perdiéndose el 95 % del abasto energético y de agua potable en la entidad.

Más adelante el 24 de septiembre al participar  en el Segmento de Alto Nivel del Debate General de la 69 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de la República anunció que México ha tomado la decisión de participar en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de esta organización multinacional, realizando labores de índole humanitaria en beneficio de la población civil, es decir miembros del Ejército Mexicano podrán intervenir en conflictos en el extranjero.

Después el 2 de octubre explotó el conflicto en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) sin que la opinión pública supiera lo que sucedió en Iguala , Guerrero el 26 de septiembre, encabezando el político mexiquense en  la Residencia Oficial de Los Pinos con los Secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; de Hacienda, Luis Videgaray Caso; y de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, así como con el Jefe de la Oficina de la Presidencia, Aurelio Nuño Mayer, para revisar la respuesta que el gobierno federal dará al pliego petitorio de los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) que cerraron las instalaciones del IPN por más de 75 días.

Tres días después Peña Nieto confirmó los desastrosos donde perecieron decenas de normalistas de Ayotzinapa, externando su indignación y consternación , señalando que en el marco de las atribuciones del gobierno de la República, las dependencias que integran el Gabinete de Seguridad actuarán para conocer la verdad y asegurar que se aplique la ley a los responsables de estos indignantes, dolorosos e inaceptables hechos.

Aceptando que los terribles hechos demostraron que el crimen organizado tenía secuestrado el estado de derecho de más de la mitad de los municipios del país, Peña Nieto decidió presentar el 28 de noviembre un decálogo de 10 puntos cuyo eje principal fue retomar el control de las policías municipales concentrándolas en 32 cuerpos estatales.